La provincia de Petorca, en la Quinta Región, es una de las más devastadas por la crisis de agua a nivel nacional y declarada como “zona de escasez hídrica” por la Dirección General de Aguas. Los municipios de Petorca, La Ligua y Cabildo reparten un promedio de 50 litros diarios de agua por persona, a través de camiones aljibes que se coordinan con los distintos comités de Agua Potable Rural (APR).

Es por eso que Fundación Amulén y Coca-Cola Chile volvieron a unir esfuerzos este 2022 para ir en apoyo de una comunidad costera de La Ligua: el sector de Los Quinquelles frente a playa La Ballena. El proyecto modernizará y aumentará la capacidad de operación de dos plantas desalinizadoras municipales que ya existen ahí, que transforman el agua del mar en potable a través de un proceso llamado de ósmosis inversa.

"La Ballena es un sector costero cuyos pozos de agua se están secando, entonces la desalinización es una solución que entrega agua de calidad a personas que hoy no cuentan con una fuente segura de abastecimiento", explica Antonia Rivera, Directora de Proyectos de Amulén, quien coordina al equipo a cargo de las obras que aumentarán la capacidad hídrica para abastecer a 400 hogares de la localidad.

El agua que producen ambas plantas es para consumo de las familias que integran el Comité de Agua Potable Rural "Los Quinquelles", quienes de otra manera no podrían obtener el agua. "Somos beneficiarios de un recurso que muchos quisieran tener, que es esta planta que opera con agua del mar, pero que hay que mejorar para aumentar la capacidad de producción y así distribuir a más gente de este sector", explica Rosa Cifuentes, Presidenta del Comité de APR.

Agua dulce se obtiene después de todas las fases del proceso de desalinización.

Agua dulce y transparente

“Lo primero que se debe hacer es trasladar el agua desde el mar a la planta desalinizadora, donde ingresa a los módulos recibir un pretratamiento físico con un filtro de arena, donde se sacan las partículas de sal más grandes”, explica Giusepe Baeza, encargado de operación de las plantas municipales de Los Quinquelles. Luego de otro proceso químico que elimina el material orgánico, el agua es sometida a la parte más importante de la cadena, llamada “osmosis inversa”, donde con presión se le va quitando la sal por medio de un sistema de membranas.

Luego el recurso es acumulado en estanques desde donde son cargados los camiones aljibe que lo distribuyen de manera igualitaria a los hogares que conforman el Comité de APR. Se trata de agua que está certificada por la Seremi de Salud para poder ser bebida con tranquilidad. “Es una agua dulce de súper buena calidad, transparente y potable”, finaliza Giusepe, quien está feliz por la inversión que permitirá modernizar las plantas desalinizadoras, automatizando algunos de sus procesos.

La Directora de Proyectos de Amulén brinda con agua potable junto a las representantes del Comité de APR “Los Quinquelles”.