¿Cuáles son las aguas envasadas de mejor calidad? ¿Cuál es su origen? ¿Qué las diferencia? ¿Con qué comida vienen bien? Los consumidores se hacen cada vez más preguntas sobre el agua que beben y la Guía de Aguas 2019 busca entregar valiosas respuestas a esas inquietudes, además de premiar a las mejores aguas del año.

Justo cuando se conmemoraba el Día Mundial del Agua, en la asoleada terraza de un hotel de Santiago se lanzaba la Guía de Aguas 2019, publicación a cargo del destacado sommelier chileno Marcelo Pino.

Mientras los asistentes exploraban los aromas y sabores de sus copas, se daban a conocer las novedades de la séptima versión de la guía, en un evento donde además se premió a las mejores aguas del año en 11 categorías. Su autor cató a ciegas más de un centenar de aguas y eligió al catálogo de ganadoras, donde destacaron tres marcas del portafolio de Coca-Cola: Vital, Benedictino y Aquarius.

En el apartado de “Aguas Minerales Nacionales Sin Gas” el primer lugar se lo llevó Vital de Chanqueahue. “Es un tremendo honor y gran reconocimiento al esfuerzo que hace el Sistema Coca-Cola, porque Vital es una marca tradicional que se ha ido reinventando, sobre todo hoy con la tecnología EcoFlex que reduce un 30% el plástico de su empaque”, explica Mónica Mascareño, Marketing Portfolio Manager de Coca-Cola Chile.

Benedictino, por su parte, resultó escogida la mejor del año en la categoría de “Aguas Purificadas Sin Gas”, un gran logro para una marca con historia cuyo formato en bidón es el que más se vende. “En boca es cremosa, de buena textura y balance, persistente, elegante y de final largo”, dice la Guía de Aguas 2019, que la recomienda para acompañar postres como la crème brûlée.

La revelación de las “Aguas Saborizadas Nacionales” fue Aquarius Sabor Pomelo, recomendada en la guía por tratarse de un agua que al paladar exhibe “aromas muy claros a pomelo rosado” y que además es fresca, ligera y equilibrada entre su dulzor y acidez.

Cada vez más agua

Cuando en 2010 debutó la primera edición de la Guía de Aguas, Marcelo Pino probó 54 aguas distintas, cifra bastante por debajo de las 150 que conformaron el catálogo de la versión 2019. “Eso se explica por los rápidos cambios de hábito de los consumidores que se están pasando al agua, sobre todo quienes hacen deporte. Sólo este año tuvimos un incremento de un 25% de marcas nuevas, de diferentes orígenes y para diversos mercados, entre ellas las aguas de lluvia”, destaca el docente de la Escuela de Sommelier de Chile.

Como el consumidor está cada vez más exigente, han crecido las cartas de aguas naturales en restaurantes que apuestan por sorprender al cliente con productos nobles, responsables y en envases atractivos. Es que ya no sólo se busca un sabor específico del agua o las burbujas del gas, sino que se apuesta por toda una experiencia sensorial y estética.

La publicación, además de instalarse como un barómetro de calidad de las aguas envasadas en Chile, tiene la vocación de educar al lector sobre su consumo informado. De hecho, en las primeras páginas se enseña la diferencia entre las aguas minerales y las purificadas, por ejemplo, y se detalla qué dice la legislación al respecto. “La gente no lo sabe, pero el agua también tiene fecha de vencimiento”, explica Marcelo Pino.

La Guía de Aguas 2019 puso también el acento en la importancia del componente sustentable durante el proceso de producción y se quiso dar especial visibilidad a las aguas que reutilizan sus botellas, por ejemplo, o cuyos envases estén reduciendo el plástico, porque -según su autor- “cualquier industria que no se sume a lo natural y a cuidar el medio ambiente, producirá un agua que no tendrá éxito, porque todo avanza hacia lo liviano y el EcoFlex”.