Jugos, pulpas, limonadas, barras de frutas e incluso postres y mermeladas. Coca-Cola Chile recibió con los brazos abiertos a Guallaruco y todo su portafolio cargado de sabores y colores que llega a reafirmar el objetivo de transformarse en una compañía total de bebidas.

Coca-Cola Chile, de la mano de sus socios embotelladores Andina y Embonor, sumaron un nuevo miembro al equipo: Nova Verde, empresa dueña de la reconocida marca Guallarauco, un emblema nacional en productos premium de frutas.

Esta nueva etapa para la Compañía constituye un hito no sólo para Chile, sino para toda América del Sur gracias al amplio e innovador portafolio de Guallarauco, cuyos productos son nobles, naturales y de alta calidad. Además de sus néctares, aguas de fruta, limonadas y jugos 100% fruta, la marca es conocida por sus paletas de fruta congelada, postres, purés de frutas y frutas en conserva.

“Estamos muy contentos con la incorporación de Guallarauco, porque nos permite dar un paso más en la ruta de convertirnos en una Compañía Integral de Bebidas y estirar esa definición incluso hasta bordes donde no habíamos estado antes: como los productos congelados sobre la base de frutas, postres y frutas en conserva. Así tendremos más chances de satisfacer las necesidades de nuestros consumidores”, comentó el Gerente General de Coca-Cola, Daniel Vercelli.

Daniel Vercelli y parte del equipo de Guallarauco, junto a su Gerente General, Juan Luis Piwonka.

El acuerdo entre ambas marcas supuso una inversión de 78,9 millones de dólares y puso a Coca-Cola Chile en una posición de liderazgo dentro de América Latina. Este negocio se compara con la alianza que la Compañía hizo en Estados Unidos con los productos Suja y en Europa con la empresa Innocent, dos emblemáticas marcas de jugos premium en sus respectivos mercados. “Tenemos planes muy ambiciosos para Guallarauco, porque su entrada significó el matrimonio perfecto entre las intenciones estratégicas de Coca-Cola y sus oportunidades de mercado, con una marca con mucho potencial y un portafolio de calidad impecable”, precisa Roberta Valenca, Vicepresidenta South Latin de Stills.

Uno de los objetivos del negocio es potenciar la distribución de los productos naturales de Guallarauco en el canal tradicional para que una barra de fruta congelada, por ejemplo, llegue hasta donde llega una botella de Coca-Cola.

Otro de los focos de Coca-Cola tiene que ver con ingresar al segmento más alto de la categoría de jugos, que representa casi el 20% de la industria. “La categoría de los jugos es muy importante para nosotros. En uno de sus segmentos participamos con Kapo, en otro con los néctares de Andina del Valle, pero había todo un segmento de productos más premium donde no estábamos participando y Guallarauco sí. Entonces hay un complemento natural entre la oferta que ya disponíamos y la que incorporamos ahora con Guallarauco”, señala Daniel.

Guallarauco seguirá siendo Guallarauco

“Nos sentimos honrados por el interés de Coca-Cola y sus socios embotelladores en potenciar nuestra marca. Nosotros también creemos en el potencial que tenemos para poder llegar a más consumidores con nuestras frutas de calidad y apreciamos mucho que se la hayan jugado por nosotros”, dijo Juan Luis Piwonka, Gerente General de Guallarauco.

El origen de la empresa se remonta a fines de la década del ’80, cuando en el valle de Longotoma, Quinta Región, comenzaron a cultivar frutas subtropicales como chirimoyas, lúcumas y papayas. A fines de los ’90, la empresa comenzó un proceso de innovación agroindustrial, que hasta el día de hoy sigue trabajando la fruta en su lugar de origen para generar productos que conserven su aroma, sabor y frescura.

Para seguir potenciando esos pilares de naturalidad y calidad, Guallarauco seguirá operando de la misma forma y con el mismo equipo de 500 personas que trabajan en dos plantas de producción y un centro de distribución. “La idea es que estemos conectados, pero no integrados. Porque Coca-Cola llega a Guallarauco a agrandar todo, no a cambiarlo todo”, aclaró Roberta.