Siempre admiró a Coca-Cola. No sólo por sus productos o su liderazgo a nivel mundial, sino por la forma de transmitir conceptos, de contar sus propias historias y hacerlas parte de sus consumidores. Lo que Juan Luis no imaginó es que algún día sería parte importante de la Compañía.

Guallarauco es una empresa familiar creada hace 30 años por Alberto Piwonka, quien tuvo el olfato para atreverse a plantar frutas subtropicales en la zona de La Ligua y, lo que es más innovador, advirtió que no bastaba con tener una buena producción agrícola sino que había que ir varios pasos más adelante y transformarla en jugos, congelados y conservas, entre otros productos.

Desde hace un par de semanas, Guallarauco pasó a formar parte de Coca-Cola, aportando frescura y una altísima calidad en sus productos con las mejores frutas procesadas en origen. Juan Luis Piwonka, hijo de Alberto, lideró ese proceso y seguirá haciéndolo desde la gerencia general de una empresa que, pese a su corta existencia, se ha transformado en un referente premium.

¿Por qué unirse a Coca-Cola?

Coca-Cola tiene herramientas que a nosotros nos permiten aprovechar el potencial de la marca, principalmente en materia de distribución, que nos va a permitir llegar a más consumidores con nuestra marca y garantía de calidad. Nosotros somos una empresa bastante nueva, en constante innovación y aprendizaje; en ese sentido, la experiencia de Coca-Cola en Chile y en el mundo en cuanto a conocimiento del consumidor es una tremenda oportunidad para nosotros. Desde siempre hemos admirado a la Compañía por su capacidad para trasmitir conceptos, que es muy atractiva para Guallarauco.

¿Cómo va a funcionar este trabajo en conjunto?

La idea es estar “conectados, pero no integrados” y poder aprovechar lo mejor de cada uno de los mundos. Coca-Cola, a través de la distribución y el aprendizaje en comunicación y conocimiento del consumidor; y Guallarauco, manteniendo su innovación, desarrollo de productos e identidad, que se basa en el compromiso de los equipos de trabajo, en nuestros procesos productivos simples y en el trabajo hecho con fruta de muy buena calidad siempre en su punto óptimo de madurez.

¿Guallarauco está preparado para crecer y cubrir este desafío?

Sí, pero sabemos que es en un camino paso a paso. Tenemos un desafío a mediano plazo, pero visualizamos muy claro cuál es el camino. Hay inversión y trabajo de por medio, pero contamos con el apoyo de Coca-Cola para lograrlo.

¿La idea es seguir innovando? ¿Vienen nuevos productos, variedades?

Todos los desafíos que se nos han planteado han estado alguna vez en nuestras conversaciones. Creo que, en este momento, el desafío mayor es encontrar el momento preciso para hacer las cosas, los tiempos y la implementación. Y es ahí donde know how de Coca-Cola es importante para nosotros.

¿En Guallarauco todo seguirá siendo igual?

Sí, todos seguimos siendo los mismos. Nos gusta que así sea. Nuestro trabajo siempre ha sido muy cambiante y dinámico y queremos que siga de la misma forma. Hay que mantenerse en constante cambio y eso es justamente lo que estamos haciendo.