No todos los plásticos son iguales, aunque a simple vista se parezcan. Por su bajo consumo de energía, agua y menor huella de carbono, en materia de reciclaje uno de los mejores aliados es el plástico PET (Tereftalato de Polietileno), un polímero ligero, maniobrable y barato, que se utiliza en la mayoría de los envases de aguas, jugos y bebidas. Y es completamente reciclable.