El estallido social que está viviendo Chile hace algunos meses, ha logrado visibilizar diversas problemáticas que nos afectan a todos y ameritan discusión y reflexión pública, para poder seguir avanzando como un país socialmente más cohesionado. Una de ellas es la necesidad de contar con espacios de desarrollo más diversos e inclusivos, donde realmente las oportunidades estén al alcance de todos.

Son muchas las mujeres que hoy deben ser parte de este nuevo Chile, y es imperioso acoger esas expectativas, encausarlas y aprovechar todos los talentos disponibles para hacer crecer el país, con una visión integradora y colaborativa.

En nuestro país, uno de cada cuatro hogares es sustentado por una mujer, y el 31,1% de ellos es monoparental, es decir, es ella la que ejerce el rol de jefa de hogar. Por lo tanto, estamos hablando de una fuerza emprendedora relevante, capaz de crear valor y mejorar la calidad de vida y las oportunidades de su entorno directo y la mayoría de las veces, indirecto.

Lo vemos todos los días en nuestra propia cadena de valor. En las almaceneras, por ejemplo, protagonistas de la fuerza de venta más importante de la compañía. Hoy los negocios de barrio son liderados en su mayoría por mujeres emprendedoras y transformadoras, ellas representan más del 70% de nuestros clientes del canal tradicional según el registro del último estudio de Impacto Socioeconómico de Coca-Cola Chile. Muchas de ellas, son, además, proveedoras del sustento más significativo en sus respectivas familias.

O en las recicladoras de base, que desarrollan una labor fundamental en la cadena de reciclaje, retirando y segregando las botellas plásticas o administrando puntos limpios en diversas comunas. De los 60 mil recicladores de base que existen actualmente en Chile, más de la mitad son mujeres, y la gran mayoría de ellas, también, jefas de hogar.

La diversidad de miradas, ideas y habilidades es lo que enriquece y potencia verdaderamente a los países, pero no solamente a nivel empresarial o económico. Este año se cumple el plazo de la iniciativa global “5by20” de Coca-Cola, que nos compromete a colaborar directamente con el empoderamiento de al menos 5 millones de mujeres en todo el mundo, al año 2020. Bajo la convicción de que las mujeres son capaces de transformar sus comunidades e impulsar el desarrollo de su entorno, desarrollamos programas para potenciar el impacto y el efecto multiplicador del talento femenino desplegado. Gracias a este compromiso en Chile, ya hemos logrado capacitar a más de 14.000 mujeres dueñas de almacenes de barrio.

En las economías es fundamental contar con mujeres en posiciones de toma de decisión para seguir creciendo. Hoy en Coca-Cola Chile tenemos el compromiso de desarrollar y potenciar el liderazgo femenino y mover la aguja para que un 50% de las mujeres estén en roles de toma de decisiones. Estamos convencidos de que las nuevas perspectivas que han traído las mujeres a los puestos de liderazgo y a las mesas directivas de las empresas ya están generado grandes cambios sociales y empresariales. Sólo podemos crecer con más diversidad.

Sin duda, cuando las mujeres avanzamos, avanzamos todos. En momentos de cambios profundos, la participación activa de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad le inyectará al país todo su potencial transformador. Tenemos el desafío de acelerar y promover el desarrollo de una cultura más diversa e inclusiva, para hacer de Chile cada día un mejor país. Talento y ganas de superación tenemos de sobra.

 

(*) Roberta Valenca es Gerente General de Coca-Cola Chile