Para Coca-Cola los envases son muy valiosos, porque sin ellos, la gente no podría disfrutar de sus bebidas. Pero el mismo tiempo, la Compañía busca reducir el impacto de sus botellas y latas para asegurarse que no terminen como basura, sino que se puedan reciclar y reutilizar una y otra vez para fabricar nuevos empaques.

Es por eso que la ruta es la de un embalaje 100 por ciento reciclable, en que ninguna de sus partes se convierta en basura. Las acciones y estrategias van en ese camino y esta es la forma en que se trabaja para lograrlo:

1. Seguir innovando

Para Coca-Cola es un motivo de orgullo que sus envases, incluyendo las tapas y las etiquetas, sean 100% reciclables. Y la idea es duplicar la cantidad de material reciclado en sus botellas de plástico de 25 a 50 por ciento para el 2020. Esto, llevado a la práctica, significa que un billón de botellas de plástico se recicla y ayuda a crear nuevas botellas de plástico. Por ejemplo, en Gran Bretaña cada año se usan 10 mil toneladas de plástico reciclado en la creación de nuevas botellas.

2. Usar las marcas para incentivar el reciclaje

Además de hacer que los envases sean lo más sustentables posibles, la publicidad, productos y eventos también estarán enfocados en motivar a la gente a reciclar. En Europa, por ejemplo, en julio de este año se lanzó la campaña publicitaria más grande que ha hecho jamás sobre el reciclaje, diseñada para inspirar a más gente a reciclar regularmente. En el corazón de esta campaña está Love Story, que se estrenó en televisión, cine e internet y que cuenta la historia de dos botellas cuyos caminos se siguen cruzando a medida que se reúnen una vez recuperadas, recicladas y reprocesadas en botellas nuevas.

3. Liderar nuevas formas de recuperar sus envases

Junto con la promoción del mensaje de reciclaje, la Compañía busca nuevas formas de recuperar los envases. Para lograrlo, se estudia la opción de un sistema de devolución de depósitos o un plan de recuperación y recompensa para definir incentivos que podrían animar a la gente a reciclar. Aunque no hay una sola solución rápida para aumentar las tasas de recuperación y reciclaje y reducir la basura, está claro que es necesario la colaboración de gobiernos, empresas, ONG e individuos.