¿Es eficiente quemar la basura en vez de mandarla al relleno sanitario? El tema es controversial. Mientras que en la Región Metropolitana se realizó un estudio de factibilidad técnica para una planta Waste to Energy, la Fundación Basura y la Alianza Basura Cero Chile organizaron un encuentro donde dos destacados científicos italianos explicaron los efectos negativos que esta tecnología ha tenido en Europa.

En el Gran Santiago se producen cerca de tres millones de toneladas basura al año y la mayor parte va a parar a rellenos sanitarios, porque Chile es de los países que menos recicla en el mundo: su tasa está por debajo del 10 por ciento. Para hacer más eficiente la gestión de los desechos y no seguir saturando los vertederos, las autoridades comenzaron a explorar el modelo Waste to Energy, usado principalmente en Europa, a través del cual se queman desechos para producir energía.

El Ministerio de Energía licitó un estudio para evaluar la pre-factibilidad de una planta de valorización energética de basura para la Región Metropolitana, una idea que, al menos en el papel, asegura que generará “energía sustentable” a partir de residuos sólidos domiciliarios, municipales e industriales.

Viviana Ávalos, de la División de Energías Renovables del Ministerio de Energía, explica que ese plan está en etapa de diagnóstico y no hay una definición tomada sobre el tema todavía. “Ahora estamos empezando un trabajo con el Ministerio de Desarrollo Social para evaluar los costos y beneficios ambientales que pueden generarse, para incorporarlos en la evaluación social del proyecto”, explica.

Según Viviana, se trata de una tecnología usada por países que tienen una sofisticada regulación en tratamiento de residuos y que han llegado a las tasas más altas de reciclaje -de 40 o 50% de los residuos urbanos- entonces “la otra mitad de su basura no la llevan a rellenos sanitarios, sino a plantas de valorización energética”.

“Lo que vemos como combustible válido de ingresar a una planta de valorización energética son los residuos que quedan después del reciclaje”, reconoce la experta del Ministerio de Energía, porque si bien la última alternativa debiera ser el relleno sanitario, la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) impone una estrategia jerarquizada de residuos, donde la prioridad es reciclar.

“Hoy existe poca separación en origen y el proyecto se evaluó con esas características. Pero la composición de la basura variará con las metas que trazará la Ley Rep en envases y embalajes, porque hoy la basura se ve como un combustible, pero será distinta si le saco los plásticos y cartones para destinarlos a reciclaje”, aclara Viviana Ávalos.

Los problemas de la incineración.

El coordinador del Comité Científico de Basura Cero Europa, Enzo Favoino, reconoce que hay países con altos niveles de reciclaje que igualmente confían en la incineración: “pero hay que tener cuidado porque esas estadísticas están basadas en porcentajes y cuando hablamos de generación y tratamiento de basura hablamos más bien de toneladas”.

De visita en Santiago para participar del encuentro “Basura Cero”, organizado por la Fundación Basura y la Alianza Basura Cero Chile, Enzo destaca que   “Una de las razones por las que se promueve la incineración es porque disminuye los envíos a rellenos sanitarios. Sin embargo, en el caso danés, los 420 kilos de residuos por habitante que se incineran al año, se transforman en 105 kilos de cenizas que también hay que disponer en alguna parte”. Sin embargo, señala el experto, los distritos que han implementado el esquema Basura Cero han disminuido a 50 kilos la basura per cápita en rellenos sanitarios.

Antonietta Gatti es doctora en física experimental de la Universidad de Bologna y una eminencia en nanotoxicología. Ella explica que cuando se incineran residuos se generan micro y nanopartículas. “Estas últimas tienen un diámetro menor de un micrón (la milésima parte de un milímetro) y pueden incluso llegar a medir 0,1 micrón. Cuando son inhaladas no sólo pueden permanecer en los pulmones, sino también traspasar las barreras pulmonares e ingresar a la circulación sanguínea”, advierte.

La experta italiana explica que la incineración no destruye la materia “solamente la transforma de sólido a gases, a humo, a cenizas y a material particulado que permanece en el medio ambiente y que se agrega a la contaminación que ya existe en las ciudades”.

Una nueva arista en la discusión mundial respecto de los residuos. Y un nuevo tema del que reflexionar al enfrentarse a los desechos.