¿Se puede celebrar las fiestas patrias de manera sustentable? Este 2018, esa es la apuesta de las emblemáticas fondas del Parque O’Higgins, donde los presidentes de Chile inauguran cada temporada dieciochera con un pie de cueca. Este año, la celebración dio un giro importante, a través de un sistema de vasos reutilizables y la prohibición de bombillas y platos plásticos. El alcalde de Santiago explicó el alcance de las medidas que incluyen además luces LED, parrillas a gas y contenedores para reciclaje.

Las Fiestas Patrias son sinónimo de cueca, empanadas y alegría, pero una vez terminada la temporada, la imagen no es muy alentadora: montañas de residuos acumulados en zonas de fondas y ramadas. El año pasado, por ejemplo, en las tradicionales fondas del Parque O’Higgins se produjeron 30 toneladas de basura en sólo cinco días.

“Esperamos este año reducir esa cantidad, incluso contemplando el día de más. También queremos motivar a los fonderos para reciclen la mayor cantidad de desechos posibles”, explica el alcalde de Santiago, Felipe Alessandri. Con el nombre “Santiago Celebra Bajo la Misma Estrella”, el municipio se propuso que las celebraciones más emblemáticas de la capital mantuvieran sus clásicos locales y servicios, pero se profundizara el compromiso sustentable de locatarios y visitantes.

Con esta meta, los fonderos trabajarán bajo una serie de condiciones que buscan evitar el exceso de residuos propios de los puestos de comida: incentivar la segregación de desechos, economizar luz y emitir menos gases contaminantes.

Como forma de reducir el impacto de los desechables, se implementará el sistema de vasos reutilizables que ha operado con éxito en otros eventos masivos. “Queremos reducir la cantidad de basura y fomentar la sustentabilidad durante el evento. Por eso vamos a poner a disposición del público cerca de 15 mil vasos reutilizables que cuestan mil pesos. Los asistentes los pueden reutilizar cuantas veces quieran y si al final del día no se lo quieren llevar, lo pueden devolver y recuperarán su dinero”, destaca el jefe comunal. Además, se prohibirá el uso de platos plásticos y de bombillas, a menos que sean biodegradables.

En 2017, por ejemplo, se pidió a los fonderos preferir parrillas a gas para reducir la emisión de gases contaminantes, y aunque la recepción fue positiva, varios decidieron seguir con sus parrillas a carbón. “Este año pusimos como requisito que el 25% del total de las parrillas fuesen a gas y todos los fonderos se acogieron”, comenta Felipe Alessandri.

El plan de reciclaje en el Parque O’Higgins contempla también la entrega a cada fondero de contenedores de 240 litros para que recolecten plásticos y latas en sus propios locales, además de bidones de 60 litros que servirán para reciclar el aceite usado en las frituras de cada cocinería. Además, habrá tres puntos limpios en la zona y 18 monitores que se encargarán de guiar al público para que el reciclaje sea efectivo y los desechos se transformen en material para reciclar.

“El año pasado, gracias al ministerio de Energía incorporamos iluminación LED en algunas fondas, pero este año todos los fonderos la tendrán, para promover el cuidado de la energía y su eficiencia”, agrega el alcalde.

Las fondas del Parque O’Higgins son una gran vitrina dieciochera, con actividades oficiales como el mediático pie de cueca presidencial. De ahí la relevancia que se transformen, además, en un referente de acciones medioambientales, para contagiar a otras iniciativas similares en el país y para que el propio asistente a estos eventos sea cada vez más exigente. “Esperamos que se sumen al llamado para hacer entre todos una fonda verde, amigable con el medio ambiente y ojalá, con pocos desechos”, finaliza Alessandri.