Sprite ahora es Sprite Clear, una bebida doblemente transparente: en su contenido y en su envase. La marca se despidió de la clásica botella verde para apostar por un material transparente que se recicla más fácil. La apuesta es mantener el rico sabor de siempre, pero redoblar los esfuerzos por el cuidado del planeta.

La era de la tradicional botella verde de Sprite llega a su fin y por una noble razón: en línea con el compromiso global de la Compañía de avanzar hacia Un Mundo sin Residuos, la marca dijo adiós al envase de color y decidió apostar por la transparencia total, para así contribuir a un mejor reciclaje de sus empaques. El sabor, eso sí, permanece inmutable: Sprite sigue siendo la misma bebida refrescante de siempre.

“El compromiso de Coca-Cola es recolectar y reciclar el 100% de los envases que pongamos en el mercado para el año 2030 y queremos seguir avanzando a paso firme con eso. Como prueba de ello, se decidió cambiar el icónico color verde de Sprite y con eso ya tenemos el 100% de nuestro portafolio en botellas transparentes”, sostiene Nathalie Schol, Marketing Portfolio Director de Coca-Cola South Latin.

La transición de la marca hacia empaques transparentes ya había comenzado hace algunos años con las retornables: el primer cambio se hizo con la llegada de la Botella Única, un diseño que permitió reducir el parque de envases en circulación.

Y ahora son las botellas oneway las que están pasando del verde de Sprite al transparente de Sprite Clear, para el tamaño personal -de 591 cc- además de las versiones familiares de 1 lt y medio y de 3 lts. Así, con estos nuevos empaques estrenados, Coca-Cola está cerrando en Chile un proceso de transición de los envases de todos sus productos a material transparente, que es mucho más circular.

La misma etiqueta de Sprite explica que la botella es ahora más fácil de reciclar

¿Por qué transparentes?

Tanto las botellas transparentes como las coloreadas pueden reciclarse y transformarse en otros productos, pero las transparentes pueden valorizarse en un abanico más amplio de cosas y con costos más bajos. Es un material de más fácil viabilidad en su reciclado, que puede usarse para fabricar ropa, zapatillas, envases de frutas y comida, e incluso otras botellas. El plástico teñido de colores, en cambio, tiene opciones más limitadas.

“Estamos dando un gran paso para seguir colaborando con nuestro compromiso con el medio ambiente, porque el plástico transparente es más fácil de reciclar”, comenta Nathalie, a cargo del equipo que lidera la campaña digital en Chile con que se está comunicando el cambio de color del envase y buscando empoderar a los fanáticos de Sprite Clear, bajo la consigna ‘seamos claros, seamos más verdes’: “Estamos haciendo este cambio porque tenemos la responsabilidad de educar al consumidor sobre lo que implica el reciclaje y que conozca, por ejemplo, hacia dónde van las botellas”, concluye.