La tierra resquebrajada y los animales muertos son el indicio de un futuro incierto. La sequía que perdura desde hace más de una década perjudica a los agricultores y ganaderos de la Quinta Región, donde el próximo Parque del Agua, reservorio natural de agua dulce, cobra cada vez más sentido. Journey conversó de este complejo escenario con el Seremi de Agricultura de la Región de Valparaíso.

“El desierto viene avanzando y llegó a nuestra Región, una situación compleja porque no estábamos preparados para enfrentarla”. La aseveración es dura, pero la evidencia de falta de agua en los campos, todavía más. Porque no es el primero, ni el quinto año de sequía: ya son once seguidos, reconoce el Secretario Regional Ministerial (Seremi) de Agricultura de la Región de Valparaíso, Humberto Lepe.

Si se lo compara con un año normal -de esos que casi no se recuerdan- la Quinta Región acumula este 2019 cerca de un 80% de déficit de agua y similar escasez de nieve. El Seremi explica que “ya la temporada pasada fue deficitaria y complicada desde el punto de vista agrícola. Entonces si uno habla con los agricultores, ellos no se imaginaban un escenario peor que este, porque precisamente la sequía esta vez viene precedida de muchos años en iguales condiciones. Y ese escenario nuevo genera incertidumbre”.

En la Región de Valparaíso se practican dos tipos de agricultura. La de secano, que corresponde a cerca de 50 mil hectáreas localizadas principalmente en Petorca, Los Andes y San Felipe -en la parte alta- además de todo el sector costero. Ahí el éxito de los cultivos depende exclusivamente del aporte de las aguas lluvia, que precisamente este año han sido escasas, poniendo en riesgo el trabajo de los ganaderos. Otras 100 mil hectáreas corresponden a zonas de riego y están emplazadas en las cuencas de los ríos Petorca, Aconcagua y parte del Maipo. 

El Seremi -que además es ingeniero agrónomo de profesión y conoce a fondo los problemas de la región- resalta la urgencia de implementar obras que a su juicio debieran haberse construido hace 20 años, como procesos de desalinización, uso de aguas grises, infiltración de acuíferos, revestimiento de canales y tecnificación del riego, entre otras. “Esta es una región que, a pesar de la tradición frutícola que tiene, no llega más allá del 50% de riego tecnificado”, advierte con preocupación.

Humberto Lepe, Secretario Regional Ministerial (Seremi) de Agricultura de la Región de Valparaíso.

Pulmón verde y reservorio de agua

Ante los devastadores efectos de la megasequía en la Quinta Región, el proyecto de reforestar el Jardín Botánico Nacional de Viña del Mar y fortalecerlo como reservorio de agua dulce cobra cada vez más sentido. La Fundación que administra el parque, junto con Coca-Cola Chile y la empresa Bosques del Norte, trabajan para recuperar 250 hectáreas degradadas por la acción humana y los incendios forestales.

El jardín es el pulmón verde de los viñamarinos, de ahí la relevancia del proyecto de largo aliento que -en dos décadas- contempla faenas para evitar el escurrimiento de agua, permitir la infiltración de aguas lluvias, recuperar caudales y reforestar con flora nativa. Porque la idea es crear al final el Parque del Agua, un espacio con fines educativos, lleno de miradores y senderos para los visitantes.

“El modelo del Jardín Botánico debiéramos replicarlo en toda la agricultura, porque hay que crear consciencia del uso el agua. En la situación que estamos, tenemos que aprender a hacer manejo de cuencas porque ya no podemos seguir perdiendo agua en las quebradas, ni podemos darnos el lujo de perder agua en el mar. Porque, aunque en rigor en el mar no se pierde el agua, desde el punto de vista agrícola nos interesaría que estuviera retenida más tiempo en el suelo y la parte alta”, concluye.