Un grupo de emprendedores se capacitó en Corfo para postular con más conocimiento y herramientas a los fondos que la Corporación destina para proyectos relacionados con la economía circular. El vicepresidente de la institución fue el encargado de darles la bienvenida y anunciarles la pronta creación del primer Centro de Transferencia Tecnológica en Economía Circular de Latinoamérica. 

El Vicepresidente Ejecutivo de Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) se pasea -café en mano- entre oficina y oficina. En su trayecto matinal, a Sebastián Sichel le llama la atención un grupo que hace fila para entrar a una charla sobre economía circular que está pronta a comenzar en el auditorio del primer piso. Decide quedarse, primero a escuchar qué pasa en ese salón lleno, pero después se entusiasma y no resiste tomar el micrófono para saludar al centenar de emprendedores ahí presentes.

“Iba pasando y decidí quedarme con ustedes”, confiesa fuera de libreto el líder de la institución de fomento nacional, que desde hace un tiempo impulsa la introducción de mejoras en los procesos de las empresas para que la economía del país sea cada vez más circular, en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.

Sebastián es un convencido de que una de las brechas más importantes que va a tener nuestra economía en el corto plazo tiene que ver con la capacidad de generar procesos circulares: “Esto tiene que ver con competitividad a mediano plazo, nuestras industrias hoy son incapaces de reutilizar los recursos productivos o de rediseñar la forma en que producen”.

El vicepresidente de Corfo aprovechó la presencia de emprendedores para contarles que Chile está pronto a lanzar el primer Centro de Transferencia Tecnológica de Economía Circular de toda Latinoamérica, donde la Corporación pondrá un alto capital e invitará al sector privado y la academia a hacer su aporte de conocimientos. Detalló que inicialmente habrá un CTT en el norte, especializado en minería, y otro en el sur, enfocado en temas agrícolas.

Otro de los anuncios fue que todos los instrumentos que entregue Corfo -en cualquiera de sus líneas- tendrán incentivos específicos para los que demuestren que involucran procesos circulares en su producción. “Por ejemplo, si produces mermelada y demuestras que te haces cargo del diseño del envase que utilizas, de cómo vas a reutilizar los residuos que generas o cómo te asocias con otro para esa reutilización, entonces tendrás más financiamiento público”, explica Sebastián Sichel.

El titular de la Corporación de Fomento de la Producción agrega que la economía circular “es como un tatuaje en nuestra piel, considerando que vivimos un punto de inflexión determinante para nuestra economía y para la sustentabilidad del planeta. Una cosa es discutir sobre cambio climático y otra distinta sobre economía, pero se están dando ambas en el mismo espacio. Chile no va a llegar al desarrollo si no tiene una economía más circular”.

Taller para emprendedores

La actividad de esa mañana en la Corfo fue una charla para emprendedores interesados en postular a la convocatoria “Súmate a la economía circular”, proceso que termina a fines de mayo y que busca potenciar el desarrollo de soluciones innovadoras bajo el paraguas de la llamada economía circular, a través de fondos concursables.

Los asistentes comenzaron aprendiendo que nuestro país no se saca muy buena nota en su comportamiento sustentable, considerando que el 80% de los chilenos no recicla, que generamos más de un kilo de basura domiciliaria por persona al día y casi 10 kilos anuales de residuos tecnológicos per cápita. “El contexto entonces nos obliga a actuar”, advierte Karymy Negrete, ejecutiva de innovación sostenible de la Dirección de Innovación de la Corfo.

“Tenemos un incremento de 50% en las emisiones de gases de efecto invernadero y un aumento de 1,5 grados en la temperatura del planeta. Así no podemos seguir, esto se nos está escapando de las manos y debemos hacernos cargo porque de lo contrario nos veremos fuertemente afectados”, concluye Karymy, ante el centenar de atentos emprendedores.