Chile fue pionero en el continente en firmar un Pacto de los Plásticos, compromiso multisectorial que apuesta por una relación más armónica e inteligente con el plástico. Conversamos con la directora de la iniciativa -de la que forma parte Coca-Cola Chile- para conocer cómo ha avanzado en sus primeros años.

Nuestro país fue el tercero del mundo en embarcarse en una iniciativa de este tipo, y con pandemia y todo el Pacto Chileno de los Plástico, Circula El Plástico, cumplió dos años y sigue imparable, avanzando en su ambiciosa meta de cambiar nuestra relación con los plásticos a través de transformaciones en los hábitos de consumo.

El Pacto nació oficialmente en noviembre de 2018, cuando se fijaron los compromisos: durante el primer año se conformó el ecosistema y los socios, mientras que en el segundo se armó la hoja de ruta y se efectuaron los primeros hitos. La iniciativa del Ministerio del Medio Ambiente y Fundación Chile, en conjunto con la Fundación Ellen MacArthur, partió con un grupo inicial de socios fundadores, entre ellos Coca-Cola Chile, y en el camino se ha sumado una decena de miembros más.

Y cada vez más gente conoce la importancia de este compromiso multisectorial. Journey conversó con la Directora del Pacto Chileno de los Plásticos, Antonia Biggs, para conocer cómo siguen avanzando las metas de la iniciativa y cuánto ha influido la pandemia en su desarrollo.

¿Cómo fue el año 2020 para el Pacto Chileno de los Plásticos?

Fue un año muy activo: no solo se lanzó la Hoja de Ruta del Pacto, que busca convertirse en la estrategia nacional de uso de elementos plásticos para avanzar hacia una economía circular, sino también -y a pesar de la pandemia- empezamos a desarrollar las iniciativas de corto plazo.

¿Cómo fue la recepción en la gente?

El Pacto Chileno de los Plásticos ha contribuido a la sensibilización de la ciudadanía en relación con la Economía Circular y lo importante de implementar este sistema sobre todo en tiempos de pandemia. Hemos logrado visibilizar la problemática de los residuos plásticos, pero no desde su eliminación, sino con énfasis en un buen uso y lo crítico que resulta evitar su uso innecesario.

Chile fue el tercer país del mundo en firmar un Pacto de los Plásticos

¿La pandemia modificó las metas del Pacto?

Las metas no se han visto alteradas, pero sí es importante que podamos ponerle foco a implementar las acciones clave para lograrlas, en un contexto que está siendo aún más difícil. En ese sentido, estamos tratando de tomar esta contingencia como una oportunidad para generar productos e iniciativas.

¿Como cuáles?

Está el listado de plásticos problemáticos y los compromisos que vamos a adquirir en este sentido; los estudios de línea base que hemos desarrollado en relación con Barreras y Oportunidades Tecnológicas para aumentar la capacidad de recolección, separación, pretratamiento y valorización de residuos plásticos en Chile; y otros de las normativas nacionales e internacionales con este mismo fin, así como también las asociadas al uso de material reciclado en envases y embalajes.

¿Dónde estará el foco en este 2021?

Esperamos seguir con las convocatorias de innovación abierta que aporten soluciones para la industria desde los emprendedores. Todo de la mano con la contingencia, donde destacan la puesta en marcha del decreto de envases y embalajes de la Ley REP y la probable aprobación de la Ley de Plásticos de un solo uso. Por eso tendremos también este año una Guía de Packaging, E-commerce y Delivery, y otra de elementos compostables, entre otras acciones.

Coca-Cola Chile es una de las empresas socias fundadoras del Pacto Chileno de los Plásticos