El material con el que están hechas las botellas de bebidas -también conocido como plástico PET- es el más reciclable de todos los plásticos: la gente en su casa ya sabe identificarlo, los recicladores lo recuperan en grandes volúmenes y en Chile existen empresas que lo transforman en materia prima y fabrican nuevos productos.

“Es un plástico tremendamente seguro, eficiente y reciclable, que se encuentra en la industria de alimentos y bebidas. Es rígido, pero a la vez muy flexible y su composición molecular permite que pueda reciclarse innumerables veces”, explica Franz Kramer, experto en plásticos y Gerente Comercial de la empresa Enfaena.

Sin embargo, a la hora de reciclar, no es lo mismo un envase transparente que uno coloreado. “Una botella transparente, a diferencia de la de color, tendrá muchas más oportunidades de reincorporarse a nuevos mercados”, agrega Franz, y explica un empaque coloreado contiene una tinta adherida a la molécula del PET que hace imposible volverla transparente de nuevo.

Por esa razón, una vez que los envases teñidos de color son reciclados, suelen transformarse en una gama limitada de productos: básicamente bandejas de torta negras y zunchos para embalaje. Mientras, los transparentes tienen una diversidad mayor de posibilidades para una segunda vida: contenedores para la industria frutícola, envases para comida envasada, fibras para ropa e incluso nuevas botellas.

“El hecho de que se esté migrando del PET de color verde al transparente hace que esa botella tenga más posibilidades de reincorporarse a la economía circular, porque el abanico de oportunidades de reciclaje es mucho mayor”, sostiene el Gerente de Enfaena, una organización que recupera 500 toneladas de plásticos PET al mes: de ese total, el 90% es transparente y solo el 10% de color.

El caso de Integrity

Integrity es una empresa de servicios agrícolas que fabrica envases con botellas recuperadas, donde la proporción de recuperación de PET transparente versus coloreado también es de 90/10. “La gran ventaja que tiene mantener la transparencia del plástico es que puede usarse para todo, no así el de color que permite solo mantener un tipo de color”, explica Gabriel Fonzo, CEO de Integrity.

“Con PET transparente se puede hacer una gama de productos que van desde los blisters farmacéuticos hasta los envases de tortas que se venden en el supermercado, pasando por los de frutas, huevos y yogurt; incluso se usa en láminas que se están usando hoy en escudos faciales para la pandemia”, detalla Gabriel.

Con todo, las botellas de PET de color siguen siendo envases 100% reciclables y que deben separarse en casa, solo que tienen un menor campo para poder reusarse en una misma industria a nivel nacional, considerando que la economía circular apuesta a que los envases regresen al mismo mercado.

Es por todo eso, y en línea con su compromiso medioambiental, que Coca-Cola decidió lanzar un nuevo envase transparente para la marca Sprite, apostando a que los envases de la nueva Sprite Clear tengan un camino más expedito hacia el reciclaje y lo puedan aprovechar mejor los recicladores de base.

De esta forma, se dijo adiós a los últimos envases de color del portafolio de la Compañía, y se marcó un nuevo hito en el compromiso global de trabajar por Un Mundo sin Residuos.

Franz Kramer explica que el PET transparente se usa para fabricar muchos envases, como los clamshell de frutas.