En los negocios de barrio las estrellas son las bebidas en envases retornables. Paula y Gerardo, vecinos de Ñuñoa, adquirieron en su niñez el hábito de consumir retornables y hoy lo replican en el almacén de su cuadra. Esa compra planificada es un ejemplo de consciencia medioambiental.

¿Quién no guarda alguna foto de niño en que aparece una botella retornable en la mesa de cumpleaños? Hablar de este tipo de envases traslada inmediatamente al baúl de la memoria, porque en muchos recuerdos se encuentra la botella de Coca-Cola más amigable con el medio ambiente, más económica y que siempre ha estado junto a las familias. 

“Toda la vida he consumido retornables y siempre ando con una botella, por si acaso. Soy de La Serena y me acuerdo de que allá existieron primero las retornables de vidrio y después aparecieron las plásticas”, relata Gerardo Zepeda, vecino de Ñuñoa que se acostumbró a comprar las bebidas en el almacén ubicado frente al edificio donde vive.

Paula Salinas, que también es vecina de este barrio, cuenta que tiene grabada a fuego la imagen de las botellas retornables en la casa de su niñez. “Me acuerdo cuando mi papá me mandaba a comprar bebidas y me daba para llevar la botella vacía. Después, cuando crecí, decidí también elegir las retornables”.

Además de preferir los productos de Coca-Cola Chile, Paula también busca cultivar su conciencia ambiental, por lo que ha sumado a sus hábitos diarios el tener botellas retornables en el auto, para que no haya excusas. “Al final te acostumbras a llevar las botellas, yo siempre ando con ellas”.

Gerardo Zepeda dice que las bebidas retornables del almacén de la esquina siempre están “heladitas”

Una botella 100% circular

“Trabajar con las retornables es muy gratificante; ver que las personas van al negocio con su bolsa de género y sus envases retornables adentro, hace que uno enganche más todavía con esta nueva forma de comprar”, afirma Marta Zapata, almacenera de Ñuñoa comprometida en difundir los empaques circulares entre sus clientes.

Los negocios de barrio son el lugar de excelencia de venta de las bebidas retornables, con un 70% de ventas en formato de botella reusable.

Una botella plástica retornable da hasta 12 vueltas durante su vida útil y luego de cumplir su ciclo de uso, el envase no va a la basura, sino que se recicla. Además, Coca-Cola creó una Botella Única Retornable para que todas sus bebidas usen el mismo empaque, optimizando el parque de botellas con el efecto positivo de introducir menos plástico al mercado.

Paula Salinas siempre tiene botellas retornables en el auto, por si pasa a comprar sus bebidas.