¿Y si se incorporara plástico PET reciclado a la mezcla asfáltica que se utiliza para construir calles y carreteras? En eso consiste Asfalto Verde, un proyecto que impacta en la calidad constructiva de la infraestructura, la economía y el medio ambiente desarrollado en Costa Rica.

La iniciativa se enmarca en la plataforma global de sustentabilidad que el Sistema Coca-Cola lanzó en enero de este año, que proyecta recuperar y reciclar para 2030 el 100% de los empaques que la Compañía saca al mercado.

“Asfalto Verde es un proyecto que encuadra perfectamente con nuestra meta global de 'Un Mundo sin Residuos', ya que estaríamos recuperando y reutilizando el plástico (PET) para la reconstrucción de vías”, explica William Segura, Gerente de Asuntos Públicos y Comunicaciones para Coca-Cola en Centroamérica.

Una muestra del Asfalto Verde, con un 3% de PET desarrollado en los laboratorios de Lanamme. 

De esta manera, el plástico de las botellas reemplaza materiales de la mezcla asfáltica como la piedra y la arena, representando una reducción en el costo y un beneficio ambiental al mismo tiempo, ya que se recupera un material que sería un desecho y se evita la costosa extracción de materiales de la naturaleza.

La iniciativa involucra la innovación, la alianza pública privada y la sustentabilidad, con el soporte técnico del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), la coordinación de Aliarse -una Organización Promotora de Alianzas Público Privadas-, el aporte de económico de Coca-Cola y la participación de la Municipalidad de Desamparados.

De izquierda a derecha: Luis Diego Jiménez, Director para los Proyectos Ambientales de Aliarse, Gilberth Jiménez Siles, alcalde de Desamparados, José Pablo Aguiar coordinador de la Unidad de Materiales y Pavimento del Lanamme y William Segura Gerente de Asuntos Públicos de Coca-Cola para Centroamérica

Luis Diego Jiménez, Director para los Proyectos Ambientales de Aliarse, celebra el hecho de que Asfalto Verde cumpla dos de los criterios que cuesta encontrar juntos en la reutilización de materiales: el financiero y el ambiental, ya que “disminuye la huella de carbono y el costo económico al mismo tiempo”, al transformar un residuo en un material reutilizable y al evitar el gran gasto de energía que supone la extracción de los materiales que este nuevo material reemplaza.

Beneficios y un mejor desempeño

El Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), de la Universidad de Costa Rica, es la entidad encargada de validar nuevas tecnologías, materiales y técnicas utilizadas para la infraestructura vial del país. Desde hace tiempo investiga mezclas asfálticas con distintos tipos de desechos.

“Hace más de siete años que estamos trabajando en el tema de pavimentos verdes, que es un tema que nos apasiona por el impacto que puede tener en la calidad de vida de la sociedad costarricense”, señala José Pablo Aguiar, Coordinador de la Unidad de Materiales y Pavimento de Lanamme.

De esta forma, junto a la colaboración de Coca-Cola, Aliarse y la Municipalidad de Desamparados, el equipo técnico de Lanamme comenzó ensayar una mezcla asfáltica que incluyera plástico o PET de las botellas recicladas dentro de sus componentes.

“Inicialmente fue tomar un material de reciclado e incluirlo en la mezcla asfáltica. Tras nuestra investigación llegamos a confirmar que estos plásticos son bastantes nobles y hasta compiten muy bien con productos comerciales que se añaden a estas mezclas”, explica el experto.

Además de este beneficio, el costo de la producción también disminuye, ya que es mucho más económico el plástico que los materiales que este reemplaza, como la piedra o la arena, sumado al impacto ambiental positivo que este reemplazo genera.

De esta manera, no solo se está incluyendo un material que será basura, sino que se está mejorando el desempeño de la mezcla asfáltica que, “siempre y cuando se diseñe bien, su durabilidad puede llegar al doble de su vida útil convencional”, destaca Aguiar.

Tras múltiples ensayos y estudios, Lanamme ha logrado determinar que la nueva mezcla (con más del 3% de PET) tiene un buen desempeño, logrando una capa asfáltica resistente a la malformación, el agrietamiento y la humedad, entre otros factores críticos.

El alcance de Lanamme va más allá de probar los materiales, su aporte en investigación logra crear una metodología que garantiza el diseño de un “asfalto verde” de gran durabilidad.

“La inclusión del PET puede ir en distintas capas de la carretera, por lo que ese 3% se terminará transformando en cientos de miles de botellas por kilómetro de carreteras construida” sostiene el experto para graficar la sostenibilidad del proyecto.

Prueba en carretera

Durante el período de investigación, Lanamme utilizó un simulador de vehículos y maquinaria de tecnología avanzada que es capaz de imitar de manera acelerada los factores que producen desgaste en la carretera, como la carga vehicular y la humedad, entre otros.  “Es un equipo que me permite simular cualquier escenario de carga, desde un automóvil hasta el tren de aterrizaje de un avión”, grafica Aguiar.

La siguiente fase del proyecto consiste en pruebas sobre calles pertenecientes al municipio de Desamparados: “Evaluaremos el desempeño del nuevo material en un tramo construido bajo condiciones totalmente reales para validar los beneficios que hemos descubierto en las distintas instancias de investigación y desarrollo”, señala Aguiar.