No todos los plásticos tienen el mismo ciclo de vida, ni tampoco todos son reciclables. Pero el PET de las botellas de Coca-Cola es la mejor opción, porque es el único que puede reciclarse en su totalidad y dar paso al ciclo virtuoso de la Economía Circular. Este es el proceso de una botella PET, desde su embotellado hasta que se transforma en nuevos productos.