Líderes políticos, empresariales, del mundo académico y representantes de la sociedad civil se reunieron en Brasilia para participar del 8º Foro Mundial del Agua. La conferencia internacional sobre políticas de aguas y gestión de recursos se lleva a cabo cada tres años durante la Semana Mundial del Agua y es organizada por el Consejo Mundial del Agua.

La edición de 2018 tuvo como tema: "Compartir el agua". En ese marco se discutieron los diferentes aspectos de la gobernanza equitativa del agua. Coca-Cola Brasil y su marca de agua Crystal fueron patrocinadores del evento.

Bea Pérez, Directora de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sustentabilidad de Coca-Cola, representó a la compañía en el encuentro y dialogó con Journey sobre las jornadas de trabajo en Brasilia.

¿Por qué es importante un evento como el Foro Mundial del Agua?

La cooperación es clave para obtener respuestas a problemas vinculados con el agua. Si bien tenemos sólidos vínculos en aquellas comunidades donde operamos, descubrimos que las ideas y acciones colectivas de las empresas, los gobiernos y la sociedad civil son necesarias para alcanzar soluciones sustentables a largo plazo que satisfagan las necesidades de cada comunidad. Al ser el evento más importante del mundo en cuestiones vinculadas al acceso al agua, el Foro Mundial del Agua ofreció el escenario perfecto para intercambiar conocimientos y conectar ideas y acciones. Encuentros como el World Water Forum brindan la oportunidad de conocer más sobre el avance y la profundización de las alianzas entre privados y públicos.

¿Con qué expectativa llegó al evento en Brasil?

En tanto compañía de bebidas, reconocemos que el agua es imprescindible para promover ecosistemas saludables así como el progreso de las comunidades, los negocios, la agricultura y el comercio. Respetamos las necesidades humanas y ecológicas por el agua y nos aferramos a las guías en materia de manejo del agua para la industria. Durante el Foro Mundial del Agua en Brasil participamos en debates ya en curso sobre las demandas y oportunidades que existen para mejorar el acceso al agua y el saneamiento, para financiar las necesidades de agua que implica la creciente urbanización, así como sobre el impacto del cambio climático. En general, este foro trató de cómo, juntos, podemos garantizar la disponibilidad a largo plazo de este recurso crítico.

La Compañía se asoció con numerosos proyectos sobre conservación y acceso al agua en todo el mundo. ¿Cuál es la situación en América Latina?

Nuestro trabajo en este tema está diseñado para garantizar que usemos el agua de manera más eficiente y que las comunidades tengan un real y sustentable acceso al agua. En América Latina, "Agua por el Futuro" es un programa exclusivo que se asocia con organizaciones locales como Amazonas Sustainable Foundation y The Latin American Water Funds Partnership. Reponemos miles de millones de litros de agua a la naturaleza en toda la región mediante la protección de cuencas hídricas, la conservación del medio ambiente y la reforestación.

La gestión responsable del agua dentro y fuera de nuestras plantas es una prioridad para la Compañía y es central en nuestros esfuerzos de sustentabilidad. En Brasil y México, nuestras plantas aumentaron la eficiencia en más del 30% en los últimos 10 años. En América Central y el área andina tenemos la eficiencia del uso del agua en un 55%. Esto contribuye a nuestra reducción global del agua de casi 30% por litro de bebida producida en los últimos 10 años.

También rehabilitamos los sistemas de agua para garantizar el acceso a ese vital recurso a más de 100 mil personas en la región. Los proyectos incluyen recolección de agua de lluvia, plantas de purificación y tratamiento, y recursos y capacitación a la comunidad. Uno de nuestros programas distintivos que respaldan este trabajo es “Lazos de Agua”.

Cuando salimos de nuestras operaciones directas para participar en los desafíos relacionados con el agua, nos adentramos en un entorno compartido para proteger un recurso que es de todos. El agua es el recurso común supremo y, en cualquier lugar, todos comparten su suministro y comparten la responsabilidad de su administración. Por eso nos asociamos con The Nature Conservancy, Catholic Relief Services y World Wildlife Fund (WWF), así como con agencias gubernamentales para garantizar el máximo impacto positivo y la sustentabilidad.

Cuando hablamos de los desafíos relacionados con el agua, es muy común pensar en gobiernos y ONG. Pero, ¿cómo pueden las empresas contribuir a resolver estos desafíos?

Es importante que las empresas tengan conciencia del uso que hacen del agua, de dónde proviene y qué riesgos existen. Específicamente, las empresas deberían en primer lugar medir el uso del agua en que incurren  en sus operaciones, trabajar para lograr una mejor eficiencia y asegurar que la descarga de aguas residuales y pluviales no tenga un impacto negativo en el medioambiente. Luego, ya con esta base, las compañías deben mirar fuera de los márgenes de la propia empresa y tener en cuenta la cuenca que comparten: aguas arriba en cómo se usa el agua en su cadena de suministro y aguas abajo donde sus productos o servicios son utilizados por otros. Todas las partes de esta cadena de valor usarán un poco de agua y probablemente enfrentarán desafíos. Una empresa debe analizar los riesgos y oportunidades que presentan estos desafíos y desarrollar una estrategia integral para abordarlos. Nuestro programa de reposición está vinculado con nuestro volumen de ventas de productos terminados, este es esencialmente nuestro uso inteligente y racional del agua. El agua que no es utilizada en la producción se trata adecuadamente y se devuelve al medio ambiente. Es posible que otros negocios descubran que abordar su uso de este modo les proporciona una forma poderosa de motivar a sus equipos, de marcar el progreso y medir el impacto positivo de sus acciones.

¿Por qué la Compañía está preocupada por los problemas del agua? ¿Qué tiene esto que ver con el negocio de la empresa?

El agua es esencial. Es fundamental para la humanidad y los ecosistemas, indispensable para la prosperidad económica y vital para nuestro negocio. En Coca-Cola, el agua es el ingrediente principal en casi todas nuestras bebidas, fundamental para nuestro proceso de fabricación y necesario para el cultivo de los productos agrícolas que utilizamos. Tenemos un interés especial en proteger las fuentes locales de agua que sustentan a las comunidades que albergan nuestras plantas embotelladoras porque también son nuestra base de consumidores: vendemos nuestros productos donde los fabricamos. Si esas comunidades se mantienen fuertes, nuestro negocio se mantendrá fuerte. Por lo tanto, además de los imperativos ecológicos y éticos que impulsan nuestros esfuerzos de administración del agua, también tenemos un interés comercial por ayudar a preservar y mejorar las fuentes locales de agua.

The Coca-Cola Company anunció recientemente un ambicioso programa de reciclaje de envases. ¿Cómo se conecta este objetivo con el problema del agua?

Mientras continuamos por el camino de convertirnos en una empresa integral de bebidas tenemos la oportunidad de hacer crecer nuestro negocio al crear más bebidas para más personas en más lugares. Esta oportunidad de crecimiento trae aparejada la responsabilidad de hacer lo correcto por nuestro planeta, nuestras comunidades y nuestro negocio. Nuestra visión de empaque, un  “Mundo sin residuos” y nuestro programa global de administración del agua comparten la misma premisa: crecer con conciencia. Estamos invirtiendo en programas, asociaciones e innovación para reducir nuestros desechos y proteger nuestro planeta.

¿Se planteó la Compañía objetivos concretos para la conservación del agua y la mejora en su accesibilidad?

Sí. Nuestro programa de administración del agua se centra en respetar el agua como un recurso compartido. Para lograrlo, nuestros objetivos son ambiciosos y se centran en la eficiencia (menos uso de agua por litro de producto producido), gestión de riesgos, tratamiento y reutilización de aguas residuales y reposición del agua que utilizamos a las comunidades y la naturaleza para 2020. En 2015, Coca-Cola se convirtió en la primera compañía Fortune 500 en reponer a la naturaleza la misma cantidad de agua que emplea en sus productos y procesos productivos, y continuamos manteniéndola hoy. Con la agricultura representando el 70% de las extracciones de agua en todo el mundo, también nos hemos comprometido a obtener de forma sustentable ingredientes agrícolas clave para nuestros productos.

The Coca-Cola Company forma parte de las comunidades de todo el mundo. ¿Cómo usa la Compañía esta presencia para colaborar con las comunidades en el tema del agua?

Nuestros programas adoptan diversas formas, desde el acceso al agua segura y la educación hasta la promoción de la adopción de políticas hídricas. La única constante es la asociación. Ningún actor puede hacerlo solo. Colaboramos con socios de todos los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado. Conseguimos el mayor impacto positivo a través de nuestros programas de agua comunitarios que involucran a más de 400 socios en comunidades de todo el mundo.

Una de nuestras colaboraciones más importantes es con la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y nuestros socios embotelladores. Juntos en 2005, formamos la Alianza para el Agua y el Desarrollo (WADA) para proteger y mejorar la sustentabilidad de las cuencas hidrográficas, mejorar la accesibilidad al agua y saneamiento y mejorar el uso productivo del agua en 30 países de África, Asia, América Latina y Medio Oriente. Desde su inicio, se invirtieron de manera combinada más de 30 millones de dólares, lo que permitió a WADA proporcionar un mejor acceso al agua a más de 600 mil personas; mejorar el acceso al saneamiento de más de 250 mil y mejoró la gestión de más de 440 mil  hectáreas de tierra. Como ejemplo, en Tarija, Bolivia, WADA apoyó al foro local de actores interesados en el agua, PROAGUA, para promover la gestión mejorada de cuencas hidrográficas y recursos hídricos en una cuenca que abastece a más de 150 mil personas.

¿Algún mensaje final?

Más allá de todos los números y logros alcanzados, los verdaderos beneficiarios son las personas y el medio ambiente. Tuve la oportunidad de ver de primera mano la diferencia que hace este trabajo. En China, por ejemplo, fui testigo de la felicidad que sentían los chicos en edad escolar y sus maestros cuando instalamos un sistema de acceso seguro al agua para su escuela. Escuché a mujeres y agricultores en la India contar cómo su calidad de vida mejoró a partir de los sistemas de almacenamiento de agua instalados para capturar las lluvias monzónicas. Y aprendí cuán poderosos se vuelven todos los miembros de una comunidad cuando se satisfacen sus necesidades básicas de agua. Por eso es importante participar de este tipo de foros para ver cómo podemos trabajar para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU; identificar nuevas e innovadoras formas de abordar los desafíos relacionados con el agua; y trabajar juntos para proteger contra los impactos del cambio climático que continúan afectando el mundo y los recursos que compartimos.