Autor: ComunicaRSEweb

El reto de reducir el volumen de residuos que produce el mundo es uno de los más urgentes. Las empresas de consumo masivo comienzan a desplegar nuevas estrategias con respecto a sus envases, centradas en la reducción de materiales y la economía circular.

Veamos algunos datos clave que ayudan a entender el tamaño del desafío:

1- El uso mundial de insumos y materias primas para la industria supuso casi 90.000 millones de toneladas en 2017 de acuerdo al Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

2- Los envases representan el 26% del volumen total de plásticos utilizados, muestra un reporte del Foro Económico Mundial.

3- La Fundación Ellen MacArthur advierte que para 2050 podría haber más plásticos que peces en los océanos del planeta. En 2015 se lanzaron al mar más de nueve millones de toneladas y, en 2025, será el doble que en 2010.

4- Naciones Unidas calculó los costos indirectos que recaen en las víctimas de la contaminación por envases plásticos (externalidad negativa) en 40 mil millones de dólares.

Cada día resuena con más fuerza la crítica al empleo de plásticos “de un solo uso”  y se incrementa la necesidad de ir hacia la economía circular.

El sector privado, y en particular las empresas de consumo masivo, desempeñan un papel crucial para impulsar el desarrollo de modelos comerciales innovadores. A través de los diseños de sus empaques, los materiales que utilizan y la tecnología que desarrollan en línea con la economía circular, pueden brindar soluciones sostenibles para valorizar los plásticos usados y así reducir el desperdicio de plástico.

Las estrategias de los grandes jugadores globales

Pocos meses atrás, Unilever anunció una asociación con Ioniqa y el mayor productor mundial de resina de PET, Indorama Ventures,  para implementar por primera vez una nueva tecnología que convierte los residuos de PET en material virgen para su uso en el envasado de alimentos.

Esta alianza le dará escala a una tecnología diseñada para convertir cualquier residuo de PET, incluidos los envases de colores, nuevamente en material de grado virgen transparente. La tecnología ha pasado con éxito su etapa piloto y ahora se está moviendo hacia la prueba a escala industrial.

El jefe de I&D Foods de Unilever, David Blanchard, anticipó que la tecnología podría representar un importante avance en los esfuerzos por aumentar las tasas de recuperación y  reciclaje de PET, que actualmente solo llega al 20 %en todo el mundo.

Si se demuestra su éxito a escala industrial, en el futuro será posible convertir todo el PET nuevamente en envases de alta calidad para uso alimentario. Las tres compañías asociadas creen que esta solución completamente circular podría conducir a una transformación de la industria, ya que la nueva tecnología puede repetirse indefinidamente.

En 2017, Unilever se comprometió a que todos sus envases de plástico sean reutilizables, reciclables o compostables para el año 2025.

La estrategia de Coca-Cola también avanza en ese sentido y considera el ciclo de vida de sus envases de manera completa: desde cómo se diseñan y fabrican, hasta cómo se reciclan y reutilizan.

A principios de año, James Quincey, CEO de la Compañía, presentó un ambicioso plan a escala global, “Un Mundo sin Residuos” por el que se compromete a recuperar y reciclar el 100% del equivalente a todas las latas y botellas que comercialice a nivel mundial para el año 2030. Actualmente,  recupera cerca del 59% a nivel global.

Al momento, está presentando envases con más contenido reciclado, desarrollando resinas a base de plantas, o reduciendo la cantidad de plástico que hay en cada empaque. Para el año 2030, el Sistema Coca-Cola también busca fabricar botellas con un promedio de 50% de contenido reciclado. El objetivo es establecer un nuevo estándar global para los empaques de bebidas. Actualmente, la mayoría de los empaques de la Compañía son reciclables.

El antecedente  de esta iniciativa había sido el PlantBottle de 2009,  una iniciativa que presentaba por primera vez envases hechos con hasta 30% de materiales de origen vegetal.

Dentro de la industria cosmética, la empresa Natura lleva la delantera y busca aumentar la reciclabilidad de los envases y el uso de material reciclado post-consumo y estimular el desarrollo y consumo de envases más ecoeficientes. La multinacional brasileña viene abordando el tema desde 1983. Fue la primera que lanzó productos cosméticos con repuestos y hoy busca llevarlo a todas las categorías de su cartera.

También está probando la “línea biológica” y desde 2010 viene gradualmente sustituyendo el polietileno convencional por una alternativa verde, con origen de caña de azúcar.

Su nueva prioridad a 2020 es implementar “un sistema de logística reversa para los productos Natura en América Latina” que recoja y destine al reciclado una cantidad de material post-consumo mayor que la cantidad generada por los envases de nuestros productos.

Iniciativas de la industria en América Latina

En México, según datos de 2015 de la Secretaría del Medio Ambiente , el 11% de los 53 millones de toneladas de residuos que se generan al año son plásticos.  Allí, representantes de la industria como Unilever, Coca-Cola, Jumex, Nestlé y Bonafont, entre otras, se unieron para atender los problemas que representaban los residuos de los envases.

“Somos un asociación civil ambiental creada y auspiciada por la industria de productos de consumo. Líder en sustentabilidad ambiental y herramienta de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) de nuestros asociados, a través de la recuperación de residuos de envases y empaques de sus productos, para su reciclaje en México. Somos el primer organismo en México en proponer acciones concretas sobre el manejo adecuado de los residuos de envases y empaques”, se definen.

El CEMPRE Colombia (Compromiso Empresarial para el Reciclaje) es una asociación civil sin ánimo de lucro fundada en 2009 que aspira a ser el referente técnico empresarial en la generación y transferencia  de conocimiento con iniciativas  de economía circular para el sector publico y privado,  fomentando la protección de los recursos naturales, en el marco del desarrollo sostenible.

Alpina, Bavaria, Unilever, Coca-Cola, Tetra Pak y Cencosud, entre otras, armaron esta entidad que trabaja en  la  “formulación e implementación de sistemas que involucren a los actores de la cadena de valor, con el propósito de fortalecer el manejo de los residuos sólidos generados y establecer mecanismos para asegurar la trazabilidad hasta el cierre respectivo del ciclo”.

Colombia genera unos 12 millones de toneladas al año y solo recicla 17%. En el caso de Bogotá, se generan unas 7.500 toneladas al día y se reciclan entre 14% y 15%, incluso por debajo del promedio nacional según datos revelados por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

La empresa Pet de Socya, entidad colombiana dedicada al reciclaje de materiales, afirmó que durante 2015 en el país se recuperaron entre 3.000 y 3.500 toneladas de envases Pet, lo que representa tan solo 26% del total.

Un estudio llevado a cabo en el marco de la Estrategia Nacional para la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (ENGIRSU) entre 2005-2010 dedujo que en Argentina se producen 45.000 toneladas diarias de residuos. Las fracciones de orgánicos, papel y vidrio han reducido su participación porcentual, mientras que la proporción de materiales plásticos se incrementaron, en concordancia con las tendencias globales.

Si bien los residuos son percibidos como uno de los principales problemas ambientales, “la puesta en práctica de acciones de reducción del volumen generado o de separación de reciclables para posterior procesamiento es baja en casi todos los segmentos de nuestra sociedad”,  de acuerdo al documento oficial “Estado del Ambiente 2017”.

En Uruguay, existe un programa de amplio alcance nacional llamado “Tu envase sirve” que es un sistema de gestión de envases que busca su recuperación y reciclaje según lo establecido en la Ley de Envases . El sector privado participa a través de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) y recolecta unas 17 toneladas de residuos de envases, las cuales son enviadas a distintas plantas de reciclaje, donde el material es clasificado de acuerdo con los criterios necesarios para su comercialización.

El Objetivo de Desarrolo Sostenible (ODS) número 12 de "Consumo y Producción Sostenibles" procura "hacer más y mejores cosas con menos recursos. Se trata de crear ganancias netas de las actividades económicas mediante la reducción de la utilización de los recursos, la degradación y la contaminación, logrando al mismo tiempo una mejor calidad de vida". Tiene como meta a 2030 "reducir considerablemente la generación de desechos mediante actividades de prevención, reducción, reciclado y reutilización". Hacía allí va el mundo.