El Bus del Reciclaje  de Coca-Cola y Triciclos viajó hasta el Jardín Botánico de Viña del Mar para enseñar a reciclar a decenas de niños que participaron en una Feria Ambiental organizada en el marco de la COP25.

El Jardín Botánico de Viña del Mar suele ser un lugar tranquilo y silencioso, apenas sonorizado por las aves del lugar y el viento entre los arbustos. Pero esa mañana la llegada de cientos de visitantes dio un inusitado trajín a la zona de prados y senderos por donde se accede al parque. Mientras se terminaban de montar los stands y de probar las luces del escenario, los escolares comenzaban a llegar en sus buses y las autoridades terminaban de estacionarse.

La Feria Ambiental -organizada por el Jardín Botánico, el Ministerio de Medio Ambiente, Fundación La Semilla y el Municipio de la Ciudad Jardín- fue una invitación abierta para que establecimientos educacionales, universidades, empresas y ONGs mostraran iniciativas tendientes a cuidar el planeta. Fue, además, el evento que abrió los fuegos de la Agenda Ciudadana en la Quinta Región, rumbo a la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático (COP 25), que se realizará en diciembre en Chile.

El anfitrión y secretario ejecutivo de la Fundación Jardín Botánico, Alejandro Peirano, se paseaba dando la bienvenida a los visitantes al parque. “Esta es una feria que venimos haciendo desde el año pasado, una convocatoria para los niños y los entes públicos y privados que tienen que ver con el cuidado del medio ambiente. Fue así como este año se sumó la COP 25”, explicó Alejandro.

“El Jardín Botánico es el pulmón verde de la ciudad, un lugar que se ha mantenido por muchos años y un parque atractivo con lugares maravillosos, como lagunas, prados y árboles, especialmente para que los niños vengan y conozcan la naturaleza”, comentó la alcaldesa de la ciudad jardín, Virginia Reginato, mientras conversaba con vecinos y se sacaba selfies junto a un grupo de niños.

Dentro de los stands, llamó la atención el entusiasmo mostrado por los niños y niñas de la Escuela Intercultural Cariaga de Valparaíso, que conversaron con los asistentes sobre las actividades que desarrollan en el aula, a través del programa que aplica la empresa B Kyklos en el establecimiento, y que es apoyado por Coca-Cola Embonor. Mientras tanto, otros expositores enseñaban a reciclar, compostar y plantar huertos.

Al parque en bus

Uno de los atractivos importantes para los niños en la Feria Ambiental 2019 del Jardín Botánico fue la llegada del Bus del Reciclaje, iniciativa de la empresa TriCiclos y Coca-Cola Chile que recorre colegios y lugares públicos, enseñando de forma didáctica a reconocer y separar los residuos, antes de reciclarlos en las tradicionales bocas de los puntos limpios.

“Esta llegada del Bus del Reciclaje al parque tiene también que ver con la Ley Rep que se está implementando en el país, por eso para nosotros es de una importancia inmensa. Hay medidas grandes que toma el Estado, pero hay cosas más pequeñas que puede implementar uno mismo, como la segregación de la basura”, expuso el director del parque.

A juicio de Alejandro Peirano, las 400 hectáreas del Jardín Botánico son de los pocos lugares que van quedando en la ciudad con ese nivel de vegetación y, por eso, comenzaron a transformar en sus cerros en un reservorio natural de agua dulce. El proyecto de construir el “Parque del Agua”, que se ejecuta desde 2017 con Coca-Cola y Bosques del Norte, contempla reforestar, construir diques para retener el agua y recuperar dos pozos profundos, para finalmente convertirlo en un centro de recreación con senderos. 

“Se trata de un proyecto tremendamente importante por la gestión hídrica que involucra y por la recuperación de suelos erosionados por los incendios ocurridos años atrás”, sostuvo la Encargada de Medio Ambiente de Coca-Cola Embonor, Gabriela Guarda. Fue así entonces como los niños pudieron aprender que el Parque Jardín Botánico, que albergó la Feria Ambiental, es un lugar que preservará agua para cuando sean adultos.