Cada vez es mayor el interés por vivir en un mundo con menos residuos y la Fundación Basura decidió hacer de ese entusiasmo una escuela. En junio culminó la tercera versión de la Academia Basura Cero dirigida a vecinos de Providencia, y el broche de oro fue una visita a terreno para conocer cómo la Municipalidad de La Pintana revaloriza los residuos orgánicos de manera ejemplar.

La fría mañana de lluvia no afectó el entusiasmo de los inscritos en la Academia Basura Cero, que llegaron abrigados y puntuales a tomar el bus que los llevaría a una visita en terreno. La actividad era el cierre de un taller donde vecinos de Providencia de distintas edades y quehaceres aprendieron a enfrentar el problema de los residuos.

“Abran el cuaderno y vayan a la página 89”, les pidió en pleno viaje la Directora de la Fundación Basura, Macarena Guajardo, líder del programa que la ONG ofrece a la comunidad de forma abierta y que, desde 2016, también se imparte a vecinos de esta comuna.

Media hora después, los participantes de la academia se bajaron, paragua en mano, en las dependencias de la Dirección de Gestión Ambiental de la Municipalidad de La Pintana. ¿El objetivo? Conocer las acciones medioambientales de una comuna mayoritariamente vulnerable, pero que se transformó en un ejemplo a la hora de valorizar su basura.

Carol y Matías, funcionarios del municipio, guiaron el recorrido que mostró distintas etapas de un proceso pionero en acciones sustentables y que incluye recolección de restos de frutas y verduras para someterlos a tratamientos de compostaje y lombricultura; retiro de aceite de freír para transformarlo en biodiesel; mantención de huertos para cultivar árboles para áreas verdes; y tratamiento de aguas servidas con totoras, entre otras.

“¿Cuantas toneladas de residuos orgánicos reciben al día?”, preguntó una de las visitantes, mientras recorrían bajo la lluvia los terrenos dedicados a la lombricultura. “Dieciseis toneladas”, respondió el guía, quien explicó que el proceso incluye 147 lechos de lombrices californianas que reducen cerca de ocho toneladas de vegetal en un mes. 

Los participantes de la academia también conocieron el prototipo de biodigestor de bajo costo que La Pintana está diseñando, en conjunto con una universidad, y que consiste en un contenedor hermético que extrae gas a través de la descomposición de residuos orgánicos. Ese gas se utilizará en un futuro para alimentar una cocina municipal.

“La Pintana es uno de los casos más emblemáticos a nivel nacional porque se hace cargo de todos los residuos orgánicos domiciliarios y de ferias libres. Así no solo contribuyen al medio ambiente y las personas, sino también reducen los costos de gestión de sus residuos”, explica la Directora de la Fundación Basura.

Graduados Cero

Macarena Guajardo apunta que “la idea es socializar estrategias que las personas puedan aplicar en su vida diaria y en su trabajo, además de consolidar una red de agentes de transformación activa, es decir personas que estén haciendo cosas reales en sus comunidades”.

Ya van 15 versiones del programa educativo ciudadano, donde los asistentes empiezan entendiendo el problema de los desechos; después aprenden a reducir, reutilizar y reparar; para finalmente reciclar y hacerse cargo de los residuos orgánicos. Todo lo que pudieron observar en la visita a terreno en La Pintana, ellos ya lo habían visto teóricamente.

“Tengo el bichito del reciclaje, porque soy amante de la naturaleza y me preocupa la basura, un problema que no solo es de nosotros, sino que será problema de nuestros hijos y nietos. Acá he aprendido que nos falta mucho por hacer todavía”, comenta Jorge Almarza, uno de los participantes de la academia.

Así como Jorge, todos los vecinos de Providencia que participaron en el taller volvieron a sus comunidades para contagiar el mensaje de Un Mundo sin Residuosy el 6 de septiembre tendrán su ceremonia de graduación, que será abierta al público. Mientras, la Fundación Basura seguirá ofreciendo distintas academias abiertas durante el año, en las que cualquier persona -de Arica a Punta Arenas- se puede inscribir.