Con el avance de la cultura de la reutilización, que fomenta extender la vida de las cosas para evitar que vayan a la basura, varios oficios tradicionales vuelven a cobrar importancia.  El mecánico, la costurera y el zapatero son algunos de esos trabajos con historia, que se vuelven indispensables a la hora de tener hábitos sustentables. Visitamos el taller de Manuel Pérez, un artesano del calzado de Ñuñoa que hace casi 50 años repara suelas y cambia tapillas.

El local es extremadamente angosto, apenas el ancho de la puerta y unos pocos metros de fondo, nada más. Pero a Manuel Pérez le basta ese espacio para su taller, que es igual de discreto que el oficio al que ha dedicado prácticamente toda su vida. “Soy artesano en calzado, trabajo hace 50 años y voy a morir en esto”, sentencia con una sonrisa de satisfacción.

La reparadora de calzados de Manuel se ha vuelto un servicio indispensable para los vecinos de la esquina de Simón Bolívar con Ortúzar, en la comuna de Ñuñoa, donde el zapatero de barrio parecía un oficio en retirada. Sin embargo, sigue habiendo residentes que prefieren remendar las roturas de sus calzados o reemplazar las tapillas de sus tacos, más aún si las manos del reparador tienen fama de prodigiosas.

“Las manos son lo más importante para mí, ellas lo hacen todo. Entré a trabajar a una fábrica de calzados, donde empecé barriendo y a las pocas semanas ya armaba zapatos porque me dieron la posibilidad de aprender; hoy soy capaz de sacar un modelo de calzado hasta con papel de diario”, confiesa el artesano.

Manuel cuenta que su primer taller lo tuvo por años en calle Carlos Valdovinos, donde se perfeccionó en el arte de extender la vida de los zapatos; y hoy se mueve entre su local de Ñuñoa y las compras de insumos que debe hacer en el centro. “Todos los días voy al Barrio Victoria, porque siempre hay algo que comprar”, explica el zapatero que, además de refaccionar, hoy fabrica plantillas, cinturones y hasta mascarillas de género.

Manuel Pérez cuenta que hay zapatos a los que debe cambiar piezas enteras de cuero

Zapatos “como nuevos”

Zapatero, reparador o artesano del calzado. Son muchos los nombres para un oficio que parecía haber entrado en obsolescencia con la llegada del siglo XXI, cuando la importación de zapatos, principalmente desde oriente, bajó los precios e impactó en las ventas del calzado de manufactura nacional. La tendencia de comprar ropa y zapatos baratos desincentivó la necesidad de tener que reparar, porque era más fácil botar y comprar nuevos productos.

Pero ese hábito entró en cuestionamiento con los tiempos actuales, cuando el desafío es reducir los residuos. Así, labores como la de Manuel Pérez no solo se revalorizaron, sino que se volvieron indispensables. “Ojalá mi trabajo se hiciera cada vez más importante, porque es relevante reusar un zapato, ya que ayuda al medio ambiente y apoya el reciclaje; además es conveniente arreglar un zapato, porque el nuevo es más caro, y yo los dejo como nuevos, con materiales buenos”, señala.

“Cuando me llega un zapato y viene roto, yo quisiera que la persona lo arreglara completo, pero a veces quieren que repare una sola cosa; pero cuando se llevan el zapato de acá y lo ven pintado, la gente se sorprende… y la manito de gato va de yapa”, agrega Manuel.

El zapatero de Ñuñoa es consciente de la importancia de que oficios como el suyo no se acaben, para que la reparación de objetos cotidianos se vuelva una costumbre de nuevo y ello contribuya a disminuir la generación de basura. “Cuando yo me muera, mi hijo ya me dijo que no quiere seguir en esto, porque no le gusta; pero tengo una nietecita a la que le quiero inculcar que aprenda a coser para que se quede con este taller”, finaliza.

Manuel no sólo repara zapatos, también fabrica plantillas y cinturones. 

Coca-Cola Chile lleva adelante varias acciones enfocadas en fomentar el reciclaje, diseñar empaques amigables con el medio ambiente y trabajar con las comunidades para caminar juntos hacia Un Mundo sin Residuos, el compromiso global de la Compañía de reciclar y recuperar el 100% de los envases que pone en el mercado para 2030.