A quienes se entusiasman por hacer un compost en casa, es hora de despejar mitos y verdades sobre el manejo de residuos orgánicos. Profundizamos en el tema con la Guía de Compostaje del programa Reciclo Orgánicos y los consejos de Constanza Zapata, experta en lombricultura y directora de Namuntu Lombriclub.

La pandemia nos ha obligado a estar en casa más tiempo que el habitual; por esa razón, tenemos la oportunidad de hacer cosas que teníamos postergadas o que se presentan como nuevos desafíos. Entre las tantas posibilidades, podemos aprovechar para repensar la forma en la que gestionamos los residuos puertas adentro y dar los primeros pasos en el compostaje, un proceso que permite reciclar los desechos orgánicos que se generan en el hogar para transformarlos en fertilizante para las plantas. 

Para empezar, vamos a desmitificar ocho ideas que suelen escucharse sobre el tratamiento de los residuos orgánicos: ¿qué es mito y qué es cierto?

1.- Sin lombrices no se puede compostar

FALSO. Compostaje y lombricultura (o vermicompostaje) son cosas distintas. El compostaje opera alternando residuos secos y húmedos por capas -en una suerte de sandwich- y no necesita lombrices. La lombricultura, en tanto, es el proceso donde lombrices del tipo californiano aceleran la descomposición de los orgánicos. “La lombricultura es más recomendable en espacios chicos o departamentos, porque las lombrices se alimentan de hongos y bacterias, y eso hace que disminuyan las probabilidades de que haya mal olor. El compost, en cambio, hay que mantenerlo húmedo, por eso es más para patios y lugares bien ventilados”, explica Constanza Zapata.

2.- Las lombrices aparecen solas entre los residuos después de un tiempo

FALSOLas lombrices deben ser introducidas en la compostera. Para eso hay que comprar una población inicial, pedirle a algún amigo que tenga su propia lombristera o buscar personas en la web que las ofrecen gratis.

3.- Prácticamente todos los restos de frutas y verduras se pueden compostar

VERDADERO. Los llamados materiales verdes son cruciales para el equilibrio de una compostera o una lombristera; es decir, restos o cáscaras de fruta y verdura, hojas de té (con bolsita incluso), restos de café usado, césped y plantas de huerto o jardín. Hay que tener precaución con las cáscaras de plátano, que se compostan, pero en cantidades moderadas.

4.- Los restos de cítricos no pueden compostarse

FALSO. “Es posible agregar pequeñas cantidades de cítricos, pero se recomienda secarlos antes”, dice la Guía de Compostaje de Reciclo Orgánicos. La experta de Namuntu Lombriclub agrega que “las cáscaras de limones o naranjas pueden ponerse al sol media mañana, antes de llevarlas a la mezcla; de lo contrario, es mejor no ponerlas”. ¿Por qué? Porque una vermicompostera funciona bajo un PH más bien neutro y muchos cítricos alterarían la acidez de las lombrices. La misma precaución hay que tener con restos de ensaladas, porque cuando han sido condimentadas con limón, podrían acidificar en exceso los residuos.

5.- No es recomendable compostar aceites, lácteos y carnes

VERDADEROEl olor de la grasa y el aceite atrae moscas y otros animales; pero, además, son sustancias que contaminan todo el ambiente “y a las lombrices les costará más moverse”, aclara Constanza. Por eso, cuando los restos de comida preparada tienen aceite, es mejor evitarlos. La descomposición de los lácteos, en tanto, genera un olor intenso que tampoco es recomendable. La Guía de Compostaje agrega que restos de carne y huesos requieren un compostaje más complejo, a nivel industrial y no doméstico.

6.- Se puede compostar papel y cartón

VERDADEROLos restos de papel y cartón entran en el grupo de materiales de color café y secos, y la Guía de Compostaje explica que es bueno “que exista un equilibrio de materiales verdes y cafés”. De todas maneras, hay que prevenir que el papel no tenga exceso de tinta. En ese mismo grupo se consideran compostables: el corcho, el aserrín, las cajas de huevo -cortadas en trozos-, las hojas y ramas secas del jardín. Las colillas de cigarro, en cambio, no se pueden compostar porque su material no es biodegradable.

7.- El compost y el humus son lo mismo

FALSO. El humus -abono orgánico resultante de la lombricultura- es un fertilizante natural con una composición de nutrientes mucho más fuerte que el compost, también conocido como tierra de hojas. El humus también es una tierra, aunque puede obtenerse en líquido.

8.- Es buena señal que crezca la cantidad de residuos compostados en casa

FALSOHay que aprender a consumir menos, comprar las verduras justas y desarrollar técnicas para que la comida se preserve mejor. Así serán menos los desechos que tendremos que compostar. “Se piensa equivocadamente que veganos y vegetarianos botan muchos restos de fruta y verdura, porque comen más; pero es al revés, porque saben aprovechar mejor los vegetales”, aclara Constanza.