En un taller organizado por TriCiclos, expertos y autoridades del Ministerio de Medio Ambiente explicaron la importancia de la Ley de Fomento al Reciclaje, que apela a que los productores se hagan responsables de los residuos que generan sus negocios. ¿Cómo se está implementando la ley y qué productos son los regulados? Journey estuvo ahí para conocer más.

Con la finalidad de que el país avance hacia una economía circular que proteja el medio ambiente, se promulgó en 2016 la Ley de Fomento al Reciclaje (ley 20.920), que busca disminuir la generación de residuos y fomentar su reutilización, reciclaje y otro tipo de valoración.

Esta normativa, que estará completamente operativa en 2021, crea en Chile un sistema de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) que obliga a los fabricantes a organizar y financiar la gestión de los residuos que sus artículos generan.

“Con la Ley REP estamos diciéndole al productor que será responsable de los residuos que produce su negocio, teniendo que recolectar y valorizar un determinado porcentaje. El mismo productor verá cómo lo hace, porque se le da flexibilidad para hacerlo de la mejor forma posible”, explica Guillermo González, jefe de la Oficina de Economía Circular del Ministerio de Medio Ambiente.

Este nuevo esquema regulatorio para Chile funciona hace más de 25 años en otras economías desarrolladas, por lo que es un camino que han recorrido gran parte de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). La idea es que cuando la ley esté implementada en pleno, los productores se agrupen al alero de una nueva organización llamada “sistema de gestión” que se encargará de la recolección y valorización de sus residuos.

Según la Ley de Fomento al Reciclaje, los productores o importadores de siete categorías definidas como prioritarias deberán hacerse cargo de los residuos que genere el uso o consumo de sus productos. Estas categorías son: Envases y embalajes; Neumáticos; Aceites lubricantes; Aparatos eléctricos y electrónicos; Pilas y Baterías; Diarios y revistas.

El Ministerio de Medio Ambiente ya trabaja en la redacción de los decretos que fijarán las metas de reciclaje y valorización de los primeros dos grupos de productos: Neumáticos y Envases y embalajes. “Con el equipo técnico hemos mirado cada uno de los pernos de este engranaje, para que esta máquina quede bien armada y no se desarme por el camino, porque nos interesa avanzar hacia una economía circular”, dice Guillermo González.

Vale la pena destacar que Coca-Cola a nivel global ya está trabajando en la iniciativa Un Mundo sin Residuos, en que se compromete a recuperar todos los envases que ponga en el mercado. Es decir, trabaja en todo el mundo completamente alíneda con la Ley REP.

Ley REP y gestión de plásticos

Uno de los grandes desafíos que tendrá la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor es regular la gestión de los diversos tipos de plástico que hoy existen dentro de la categoría de envases y embalajes. La llamada Economía de los Plásticos identifica siete tipos distintos, donde el último grupo de la lista -llamado “otros”- incluye una infinidad de materiales de difícil tratamiento.

Verónica de la Cerda explica de manera didáctica los diferentes tipos de plástico.

“En nuestra cotidianeidad tenemos una serie de productos de plástico que no son reciclables por diferentes razones: porque directamente son plásticos no reciclables, como el PVC; porque están mezclados y no se pueden separar; o porque siendo técnicamente reciclables, tienen una etiqueta que inviabiliza su reciclaje”, explica Verónica de la Cerda, Gerenta General de TriCiclos.

Eso genera como resultado que el 40% de los plásticos termine en un vertedero, otro 32% vaya a los océanos y un 14% sea quemado. Al final, el 14% restante puede ser teóricamente reciclado, pero en la práctica sólo un 2% es el que completa el ciclo de reinserción al sistema.

Según un estudio de TriCiclos, la Ley REP sería más efectiva si tratara de forma distinta a los plásticos -en vez de agruparlos en una sola categoría- porque el impacto sería mayor y podrían ahorrarse un 76% más de emisiones de carbono. “Así se les podría imponer metas y multas separadas a los distintos tipos de plástico”, precisa Verónica.

El fundador de TriCiclos, Gonzalo Muñoz, agrega que el desafío pasa por diseñar mejores envases para que no terminen en un relleno sanitario, de ahí “la necesidad de tener una Ley REP y desarrollar un modelo de economía circular, porque en el actual modelo vinculado al sobreconsumo, la generación de basura es un error de diseño”.