Ser más eficientes en el uso de la energía se ha vuelto un imperativo de la economía circular y Chile está empeñado en liderar el tema a nivel regional. En este marco, se realizó en nuestro país el Smart Energy Fest, un encuentro internacional que tomó el pulso al desarrollo de iniciativas públicas y privadas sobre eficiencia energética.

Desde la economía circular, la eficiencia energética implica preocuparse por generar tecnologías que consuman menos electricidad y que usen energías más limpias, y también tomar conciencia de los residuos que genera esa actividad para fomentar el eco diseño.

De todos esos temas se conversó en el Smart Energy Fest, un encuentro internacional organizado por el Ministerio de Energía y la Fundación Chile, que fue inaugurado por la Ministra Susana Jiménez.

La titular de la cartera de Energía explica que el consumo energético sería 50% mayor al actual si desde los años 70 no se hubieran tomado medidas de eficiencia energética. Y Chile debe jugar un rol activo: “tenemos un gran potencial de energía solar; si cubriéramos sólo el 1% de la superficie nuestro desierto podríamos satisfacer todas nuestras necesidades energéticas”.

Hoy resulta crucial desarrollar inversiones en energías renovables, electromovilidad y calefacción digital, por nombrar algunos, pero también avanzar en temas relacionados con regulación, certificación y etiquetado de los productos que consumen energía.

“Estamos desarrollando un conjunto de estudios en materia de aparatos eléctricos y electrónicos, que es una de las seis áreas prioritarias de productos establecidas en la Ley REP, para poder desarrollar buena regulación para ellos”, explica Guillermo González, Jefe de la Oficina de Economía Circular del Ministerio de Medio Ambiente.

La ampolleta y el refrigerador fueron los dos productos con los que se inició en 2006 el programa de etiquetado de consumo eléctrico en Chile, para que los ciudadanos tuvieran más información sobre su eficiencia energética. “¿Por qué se eligieron esos dos? Porque eran los que más consumían electricidad en 2004: casi el 60% del consumo de una vivienda se lo llevaban el refrigerador y la iluminación”, detalla Marcelo Padilla, profesional del área de eficiencia energética del Ministerio de Energía.

Hoy son 26 los productos eléctricos etiquetados, lo que pone a Chile a la vanguardia de América Latina en este tema. Pero la idea es avanzar todavía más, por eso la autoridad está estudiando cambiar esa etiqueta para hacerla todavía más útil para el consumidor.

El ejemplo de Coca-Cola

Coca Cola Chile también ha invertido en nuevas tecnologías que aseguren procesos con mayor eficiencia energética. En la operación de la nueva planta aséptica de producción de néctares Andina del Valle, por ejemplo, se ahorra una cantidad de energía similar a la que consumen 65 mil hogares en su funcionamiento eléctrico mensual; es decir, el consumo equivalente a una comuna como Peñalolén.

Otra forma en que se ha buscado usar la electricidad de forma más inteligente es a través de coolers sustentables que se han dispuesto en los comercios de todo el país, que gracias a su tecnología eficiente le permiten a cliente ahorrar hasta un 30% de energía. El aparato estudia el comportamiento del usuario en función de sus horarios activos, para que cuando no lo ocupe consuma menos energía.