Mientras el riego es necesario para la vida de los árboles, éstos son cruciales para el mantenimiento de un ciclo sano del agua. Se trata de un sistema circular que debe mantenerse en equilibrio. En el Día del Árbol, te contamos las iniciativas de reforestación que cuentan con el apoyo de Coca-Cola.

El 6 de julio se conmemora en Chile el Día del Árbol, una jornada de concientización que destaca la importancia de los árboles en el ciclo de la naturaleza y pone sobre la mesa la relevancia de combatir la tala de especies que sufre el planeta.

Para Coca-Cola es fundamental la protección de los pulmones verdes del mundo; es por eso que la Compañía participa en varios proyectos que ponen el foco en la reforestación y en la preservación de los árboles.

Una de las actividades más emblemáticas fue el histórico #6D de fines de 2019, la reforestación más grande de Chile y el hito en el que 5.000 voluntarios plantaron 15.000 árboles en el Cerro Renca: de ese total, 13.900 siguen firmes en su crecimiento. La acción ambiental fue parte de una red de más de mil iniciativas convocadas por el movimiento #6D It’s Now en los cinco continentes.

“Tuvimos una muy buena mantención en verano, con buen prendimiento de los árboles que siguen en desarrollo e incluso las últimas lluvias que han caído son súper bienvenidas”, explica Victoria Gazmuri, Gerenta General de la Corporación Cultiva, ONG que, junto a la Fundación Avina, la Municipalidad de Renca, el Gobierno y empresas como Coca-Cola Chile, fueron parte de las organizaciones convocantes.

Los árboles sembrados darán vida al futuro “Parque Cerros de Renca”, para el que la Municipalidad tiene diseñado un plan maestro que se hace cargo de las cerca de 200 hectáreas que comprende el complejo de cerros de la comuna. “Las reforestaciones se van implementando en sectores destinados para ello, mientras otras zonas están destinadas a senderos, miradores, un vivero y otros tipos de infraestructuras”, detalla Victoria.

Las acciones en el Cerro Renca no terminan ahí: Cultiva anunció una segunda versión de la histórica reforestación, con nuevos 15.000 árboles que se irán plantando esta vez de manera paulatina, desde mediados de 2021, en la medida que la situación sanitaria de la pandemia lo permita, a lo que se suma la gestión de huertos comunitarios que ayuden a cubrir necesidades alimenticias.

Los árboles plantados en el #6D un año después de la histórica reforestación

Más árboles, más reserva de agua

Otro de los proyectos de reforestación en los que se embarcó Coca-Cola Chile se ejecuta en dos zonas de la cuenca del Maipo: el Monumento Natural El Morado y la Reserva Nacional Río Clarillo. Ahí, la ONG The Nature Conservancy (TNC) inició obras de restauración, reforestación y protección de hábitats naturales en la parte alta de la cuenca del río, todas áreas protegidas administradas por la CONAF.

En El Morado, zona de alta montaña, el plan contempló reparar suelos degradados que tienen alto potencial de ser reforestados; mientras en Río Clarillo también se identificó terreno con ese mismo potencial, con la idea de dar espacio al desarrollo de diversas especies de fauna, como aves y mamíferos; y especies vegetales como el litre, el peumo y el quillay. En total se han reforestado 70 hectáreas de ese ecosistema.

Por otro lado, en Alto Tarapacá se han recuperado desde 2013 unas 200 hectáreas de bofedales y vegas altoandinas que son claves en el desarrollo cultural y económico de los pueblos originarios que habitan en ese lugar. Y en el Jardín Botánico de Viña del Mar, Coca-Cola apoyó la reforestación de 250 hectáreas con 20.000 árboles de especies nativas, además de 500 palmas chilenas. La idea final fue levantar un “Parque del Agua”, donde los árboles -que juegan un rol crucial en el ciclo hídrico- contribuyan a generar un reservorio de agua para la Quinta Región y a la vez que sea un recinto de esparcimiento para la comunidad.

Los miles de árboles plantados en el Jardín Botánico de Viña del Mar reforestaron laderas que habían sido afectadas por incendios