No hay duda de que los árboles juegan un rol central en el mantenimiento del equilibrio ambiental que permite a los seres humanos desarrollarse e incluso existir.

Aunque suelen vincularse a bosques -y, en efecto, debemos preservarlos y reforestarlos-, es en las ciudades donde cada día juegan un papel crucial: alrededor del 60% de la población del planeta vive en zonas urbanas.

De la raíz a la punta

Los árboles ofrecen muchos beneficios ya sea en el campo o en la ciudad. Uno de ellos es la reducción del riesgo de inundaciones, gracias a que absorben el agua de lluvia y la devuelven a los mantos subterráneos. Además, sus raíces ayudan a mantener el suelo firme evitando los deslizamientos de tierra, principalmente donde hay colinas.

Otro beneficio es la conservación de energía: una casa rodeada de árboles estará más protegida del sol en verano -logran bajar la temperatura entre 2 y 8°C- y del viento durante el invierno, permitiendo reducir el uso de aire acondicionado y calefacción.

Además, los árboles absorben gases y partículas contaminantes, así como el ruido. También ofrecen frutos o comida para pájaros y otros animales silvestres.

Como si fuera poco, en el ámbito urbano incrementan el valor de las propiedades y mitigan el calor generado por el pavimento, como menciona la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Por todo esto y mucho más, en Coca-Cola llevamos adelante acciones para preservar los árboles tanto en zonas urbanas como rurales.  

En nuestro país, por ejemplo, Coca-Cola apoya la reforestación del Jardín Botánico Nacional de Viña del Mar, donde se siembran 10 mil especies nativas al año en 250 hectáreas de terreno.

Si te interesa conocer más sobre estas iniciativas, te invitamos a visitar esta página.