Que un envase esté alineado con la economía circular quiere decir que, desde su diseño, está pensado para nunca botarse a la basura. Las botellas retornables son un ejemplo de eso y su aporte sustentable podría resumirse en cuatro “R”: reducir, recuperar, reutilizar y reciclar.

 

Chile es el país latinoamericano donde más penetración tienen las bebidas retornables y los negocios de barrio son los que más las venden. Por eso, un 70% de las ventas de Coca-Cola Chile en el canal tradicional -o almacenes- son precisamente en ese formato.

¿Por qué es tan importante preferir botellas retornables? ¿Qué las hace más sustentables que otros envases? Journey te lo aclara en cuatro conceptos, las cuatro “R” que definen la retornabilidad. 

Reducir. Mientras más se usa una misma botella, menos se necesita fabricar nuevas. Un ejemplo de ello es la Botella Única Retornable, que Coca-Cola Chile lanzó en 2018 para que todas sus bebidas carbonatadas usaran el mismo envase de PET. Eso redujo entre 5 y 10% la cantidad de botellas nuevas, con un gran ahorro de plástico.

Recuperar. El sistema de distribución que pone las bebidas en el almacén y trae las botellas vacías de vuelta, está recuperando. A ese engranaje se le llama “logística reversa”, porque consiste en gestionar el camino de vuelta de mercancías que pasaron por una cadena de suministro. En el caso de las retornables, se usa el mismo camión que lleva las botellas llenas, para volver con los envases vacíos a la planta.

Reutilizar. La clave del sistema de retornables se basa en volver a usar el mismo envase, que fue diseñado para extender lo más posible su ciclo de uso, sin perder calidad. La misma botella plástica se llena, en promedio, 12 veces, en una media de dos años; mientras que la de vidrio circula 35 veces, en aproximados cinco años.

Reciclar. El ciclo de las retornables es tan circular, que cuando terminan su vida útil no se van a la basura, sino que se reciclan. Las botellas plásticas se funden, por ejemplo, y el PET se usa para fabricar más envases, ropa y una infinidad de otros productos. En el caso de las de vidrio, Cristalchile reportó en 2019 un reciclaje equivalente a 165 millones de envases.