La economía de los plásticos es un esfuerzo global promovido por la Fundación Ellen MacArthur y las Naciones Unidas. En ese marco, Chile se convirtió en el primer país de América en tener su propio Pacto por los Plásticos, que busca evitar el impacto de estos materiales en el medioambiente. Siete empresas, entre ellas Coca-Cola, suscribieron el compromiso.