En línea con el compromiso global Un Mundo sin Residuos de la Compañía, Coca-Cola Andina avanza a paso firme hacia la meta de convertirse en una empresa Zero Waste. La idea es disminuir cada vez más los residuos, reciclarlos y revalorizarlos.

Cada chileno bota un kilo y medio de basura al día, cifra que nos ubica en el triste podio de ser el país que más desechos per cápita genera en toda Sudamérica. Pero no solo eso, también tenemos las más bajas tasas de reciclaje; por lo tanto, casi la totalidad de nuestros residuos van a parar a rellenos sanitarios o vertederos.

Hace dos años que Coca-Cola asumió el compromiso en todo el mundo de avanzar hacia Un Mundo sin Residuos, que busca que, para 2030, el 100% de lo envases puestos en el mercado sean recuperados y reciclados. En esa misma línea, Coca-Cola Andina también se ha enfocado en lograr que la gestión de sus residuos sea eficiente y esté incorporada la cadena de valor de la Compañía.

Es por eso que en 2019 adquirió un compromiso interno de máxima relevancia: que sus centros de distribución (CDs) de la zona centro del país lograran la certificación “Zero Waste”. Esto quiere decir que todos los residuos de su operación se reciclen y valoricen, para que no sean enviados al relleno sanitario. Hasta abril de 2019, los centros que han cumplido las metas en un 100% son Carlos Valdovinos, Puente Alto, Maipú, Rancagua y San Antonio, con la visión de ir sumando los CDs del resto del país.

Un centro de distribución es el recinto desde donde salen los camiones cargados con bebidas para ser repartidos en el comercio. Y al hacer basura cero estos cinco CDs, se está impidiendo que un total de 50 toneladas mensuales de residuos lleguen al relleno sanitario o al vertedero.

Existe una entidad encargada de asesorar a la empresa en el cumplimiento de metas -tanto en los procesos internos de segregación de residuos, como en la valorización posterior con gestores- y de certificar el cumplimiento de estas, que es la Agencia Ecológica. “Nosotros partimos certificando como Zero Waste a los cinco centros de distribución de la zona centro, donde estamos reciclando internamente desde hace años. Pero lo que no termina reciclado y valorizado por nosotros mismos, lo gestiona Ecológica para continuar con el proceso de segregación y luego revalorizar”, explica José Luis Palacios, Gerente de Calidad, Inocuidad, Seguridad y Medio Ambiente de Coca-Cola Andina.

La primera tarea dentro de este círculo virtuoso consiste en reducir la cantidad de material de los envases como, por ejemplo, ocurre con la botella Ecoflex de Vital y promoviendo la reutilización de empaques en una mayor variedad de empaques, como la Botella Única Retornable.

¿Y qué se hace con el reciclaje interno generado en las operaciones? “Tenemos un centro de manejo de residuos consolidado de todo Andina centro -explica José Luis- donde juntamos, por ejemplo, el vidrio, que se pesa y va de vuelta a Cristalerías Chile, para ser reutilizado. Las botellas de plástico son molidas y se venden a empresas que usan el pellet de PET para generar nuevos productos. Y las cajas plásticas, en uno de los modelos más circulares que tenemos, se reciclan acá, van a Envases CMF donde se recuperan y esa resina se usa para hacer nuevas cajas”.

El plan para mantener los centros de distribución bajo las reglas de la cultura basura cero ha implicado hacer capacitaciones permanentes a los colaboradores de Andina, instalar puntos de reciclaje y redefinir frecuencias de retiro de residuos en puntos de acopio. Todas medidas que apuntan a un cambio cultural interno.

Acuerdo Voluntario

En la misma línea de entender los residuos como una oportunidad y no como un desecho, es que Coca-Cola Andina, junto a otra serie de empresas, firmó el Acuerdo de Producción Limpia (APL) “Cero residuos al relleno sanitario”, un compromiso voluntario al que convocaron el Ministerio de Medio Ambiente y la Agencia de Sustentabilidad y cambio climático.

Este APL es un compromiso para que las empresas compartan entre ellas su experiencia y eleven el estándar en la gestión de residuos de sus operaciones. Porque finalmente el acuerdo también apuesta a generar más confianza, considerando que “nuestra compañía está realmente comprometida con el cuidado del medio ambiente”, finaliza el Gerente de Medio Ambiente de Coca-Cola Andina.