La COP es el principal evento mundial organizado por Naciones Unidas para debatir sobre los mecanismos existentes ante la principal amenaza global de la humanidad: el calentamiento global. Un seminario organizado por País Circular planteó los desafíos que implica organizar la próxima edición del encuentro, que tendrá lugar en Chile a fines de 2019.

Una vez conocido el anuncio de que la próxima Cumbre Mundial de Cambio Climático (COP25), se realizará entre el 2 y el 13 de diciembre de 2019 en Chile, los equipos comenzaron a trabajar a toda máquina. “Como Gobierno este es un tremendo desafío y el trabajo está siendo liderado desde la propia Presidencia, con la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, como presidenta de la COP”, explica Carolina Urmeneta, Jefa de la Oficina de Cambio Climático.

La llamada Conferencia de las Partes de Naciones Unidas (COP) se realizará entre el 2 y el 13 de diciembre de este año, y el objetivo del encuentro responde a que el Acuerdo de París insta a los países de la ONU a que tomen medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

“La COP25 será sin duda el gran evento de este 2019 en Chile, por lo mismo hay que asumirlo con harta valentía y aprovecharlo para promover un dialogo interno en el país. Es una instancia donde los países toman decisiones muy relevantes y sobre todo donde los países vulnerables y pequeños pueden poner temas en la agenda pública global”, comenta el ex Ministro de Medio Ambiente, Pablo Badenier.

Para la importante cita internacional, Chile ya definió un equipo de negociación y contenido, liderado de manera conjunta entre el Ministerio de Medio Ambiente y el de Relaciones Exteriores; también un equipo de comunicaciones que buscará propiciar la participación ciudadana, sobre todo de niños y jóvenes; un equipo de finanzas y otro de logística que se preocupará de montar el mega evento que debiera significar el ingreso al país de unas 25 mil personas de más de 190 países.

“Chile tiene una historia que contar sobre las cosas que ha hecho: hemos duplicado la producción de energías renovables en los últimos cuatro años y Santiago es la segunda ciudad a nivel mundial que tiene mayor cantidad de buses eléctricos, por nombrar algunos ejemplos. Pero si bien estamos avanzando, no tenemos la solución a todo, porque estamos recién en una transición hacia el desarrollo sostenible”, detalla Carolina.

Chile asegura manejar un inventario actualizado de sus emisiones; es decir, sabe en qué magnitud se están reduciendo los gases de efecto invernadero en el país. Pero, ¿cómo consta que los países estén cumpliendo? A través de una herramienta llamada NDC -o contribuciones nacionales determinadas, por su sigla en inglés- que son compromisos que las naciones hicieron tras la firma del Acuerdo de París para reducir la emisión de gases.

La jefa de la Oficina de Cambio Climático aclara que precisamente “es el Acuerdo de París el que pide que las NDC se actualicen en marzo del 2020 a más tardar y como la COP se hará en diciembre acá en Chile, estará entre nuestras prioridades poder presentar información actualizada. Es por eso que tenemos mucho trabajo”.

El ejemplo peruano

Para entender lo desafiante que significa levantar una Cumbre Mundial de Cambio Climático, País Circular organizó un foro donde participó como orador el ex Ministro de Medio Ambiente de Perú, Manuel Pulgar-Vidal, quien lideró desde su cargo la organización de la COP20, realizada en Lima en 2004.

“Si bien la COP es un espacio de representación principalmente entre Estados, debe ser también un terreno de mucha participación de la sociedad civil”, advirtió el exministro, por lo tanto, planteó que al Gobierno de Chile -como anfitrión de la cita- le corresponde buscar y favorecer instancias de participación ciudadana.

Manuel Pulgar-Vidal agregó que en esta cumbre el gran reto para el mundo -pero en especial para las empresas y su supervivencia- es “asumir compromisos climáticos claros, reducir emisiones y plantearse metas hacia el 2030 y 2050. Porque la empresa tradicional ya cambió y ahora la empresa sostenible y responsable es la que sobrevivirá”.