En el marco de Water Week 2018, el encuentro hídrico más importante de Latinoamérica realizado en nuestro país los días 28 y 29 de marzo, la Fundación Chile -organizadora de la cita- entregó los principales resultados del estudio Radiografía del Agua: Brecha y Riesgo Hídrico en Chile.

El documento fue realizado con el objetivo final de delinear una “hoja de ruta” de la situación del agua, conocer lo que ha pasado en los últimos años y lo que podría suceder en los próximos. El resultado fue una forma alternativa de mirar este recurso, muy distante de la tradicional que sólo se instalaba desde el punto de vista de los códigos y derechos.

“Esta publicación permitirá concientizar a los diferentes sectores y a la ciudadanía sobre la situación del agua en Chile y así contribuir a avanzar con mayor urgencia hacia la identificación de oportunidades e implementación de soluciones, distinguir los territorios donde es necesario avanzar, y alertar a los sectores respecto de factores críticos que pueden poner en riesgo su sustentabilidad”, explica Ulrike Broschek, Subgerente de Sustentabilidad de Fundación Chile.

El trabajo centró su análisis en dos aspectos: la brecha y el riesgo hídrico.

La brecha hídrica se refiere a la relación oferta y demanda de agua y, en este caso, la metodología se aplicó identificando las cuencas donde esta situación pueda estar ocurriendo. A partir de estos datos, el consumo y captación de agua se determinó sobre la base de la metodología de Huella Hídrica azul y verde. La primera se refiere al volumen de agua fresca que no retorna al ambiente de donde se extrajo, mientras que la verde es aquella agua lluvia que se almacena en la parte superficial del suelo y que se puede utilizar, por ejemplo, para riego.

Por el otro lado, el riesgo hídrico se entiende como la posibilidad de que ocurra un daño económico, social y/o ambiental derivado de la cantidad y calidad del agua disponible en un determinado territorio. Para evaluarlo se consideraron tres factores: déficit hídrico, exceso de agua y calidad del agua.

Situación chilena

Chile estuvo entre los 10 países con mayor gasto asociado a desastres, y más del 45% se destinó a cubrir situaciones de escasez hídrica. En mediciones realizadas en 2016, nuestro territorio tiene una brecha de agua de 82,6 m3/s, que el año 2030 aumentará a 149 m3/s, estimada al comparar disponibilidad con proyecciones de crecimiento e infraestructura.

En la zona norte se presentan los valores más bajos de oferta superficial y subterránea del país y los valores más altos se encuentran en las zonas altiplánicas. Es ahí, precisamente, donde Coca-Cola junto a Fundación Avina y Corporación Norte Grande está desarrollando el proyecto de Alto Tarapacá, que busca recuperar 200 hectáreas de bofedales.

El área central, entre las regiones de Valparaíso y Maule, tienen valores más altos y alcanzan en promedio 361 m3/s, pero los números más bajos pertenecen a las cuencas costeras, por lo que resulta de gran importancia la realización de proyectos como el del Jardín Botánico Nacional de Viña del Mar, que busca reforestar y devolver enormes cantidades de agua al medioambiente.

En la zona sur, de acuerdo a la información encontrada, las ofertas referenciales en las cuencas alcanzan los 1064 m3/s, mientras que en la austral se alcanzan cifras promedio de 3.480 m3/s. Es importante aclarar que estas dos últimas zonas sólo cuentan con los números entregados por el Balance Nacional realizado en 1987.

Con los números en la mano, es posible determinar que, en materia de análisis de brecha, existe una fuerte presión sobre las cuencas hidrográficas, sobre todo en los sectores agrícolas y energéticos, que presentan mayor vulnerabilidad para sostener su actual producción.

En cuanto al riesgo hídrico, hay algunas alertas que, a juicio de los investigadores, son importantes de considerar. El análisis global prevé que los episodios de sequía se acentúen, sobre todo en la zona comprendida entre Copiapó y Los Vilos. Las precipitaciones van a disminuir en todo el país, a excepción del Altiplano, por lo que se esperan cambios significativos. Y respecto de los excesos hídricos, también aumentan las alertas de desastres, que aunque históricamente han tenido mayor presencia en la zona norte, en lo que va del siglo XXI han aumentado sus registros en el área centro y sur del país.

Aunque el panorama puede parecer complejo, según la Radiografía hay opciones para hacerle frente. Capacidad de innovación frente a la escasez, identifición de los territorios con potencial falta de agua y de aquellas cuencas con mayor y menor brecha hídrica, entre otras. Y es eso lo que el estudio desarrollado por Fundación Chile espera ofrecer a quienes tienen la responsabilidad de tomar las decisiones correctas.