El poblado de Huinganes, en la Región del Maule, debe su nombre a los árboles homónimos que son originarios del lugar. No es fácil llegar: quienes emprendan la travesía deben cruzar cerros y un río, pero la belleza y naturalidad de los paisajes y su gente son una gran recompensa. Journey viajó hasta ahí para conversar con Segundo, uno de los 10 viveristas que, con apoyo del Desafío Levantemos Chile y Coca-Cola, cultivan especies nativas para reforestar lo que se llevó el incendio de Santa Olga.