Los expertos de la empresa Isla Urbana han instalado más de 20.000 sistemas de recuperación de aguas de lluvia en todo México, como solución de abastecimiento hídrico para sectores vulnerables. Ahora llegan a Chile de la mano del Fondo Innova Agua, para montar la misma solución tecnológica en dos localidades afectadas por la sequía de la Región del Maule. Con agua segura y limpia, a las familias de Linda Vista y Los Junquillos les cambiará la vida.

Usar el agua de lluvia como forma sostenible de abastecimiento es el objetivo que desde hace 11 años persiguen en Isla Urbana, el proyecto mexicano sustentable cuyo equipo técnico aterrizará en Chile para instalar un sistema tecnológico en dos localidades de la Séptima Región: Linda Vista y Los Junquillos. Esta nueva realidad es posible gracias a que ambas comunidades, afectadas por la sequía, fueron ganadoras del Fondo Innova Agua que organiza la Fundación Amulén en alianza con Coca-Cola Chile y AB InBev.

“De la nube sale el agua más limpia del planeta, pero se va ensuciando en su trayecto. La captación de agua de lluvia se inserta entendiendo el ciclo del agua y no transgrediéndolo, como muchas veces sucede cuando se mete un tubo al fondo de la tierra y se secan los mantos acuíferos. Tenemos que insertarnos en las lógicas de la naturaleza si no queremos acabar peleados con ella”, plantea Nabani Vera, Director de Comunicación de Isla Urbana.

El sistema que se instala en Chile aprovecha el techo de las casas, donde el agua escurre en canaletas hacia un tubo que baja a un depósito donde se separa el agua más sucia. Luego pasa por un filtro de residuos grandes, como hojas, para almacenarse en un estanque de 2.500 litros en el que se mantiene con cloro. Al final, otro filtro le quita sedimentos más pequeños y el agua queda lista para bañarse, cocinar, lavar loza o regar. Con un filtrado adicional, las personas obtienen el agua segura y potable.

Esta tecnología innovadora cambiará la vida de 17 familias de la comunidad de Linda Vista, en Empedrado: si hoy reciben agua a través de un camión aljibe, el sistema de captación de aguas de lluvia instalado en sus propias casas les permitirá abastecerse de más de 50.000 litros anuales. Incluso se capacitará a miembros del hogar para que puedan darle mantenimiento al sistema. “El trabajo no termina hasta que la gente lo está usando correctamente”, precisa Nabani.

En el caso de Los Junquillos, comuna de Lincantén -donde los vecinos se abastecen de vertientes, pozos y camiones aljibe- la solución tecnológica se instalará en la Escuela Los Copihues, establecimiento que se transformará en una Escuela de Lluvia. “Desde Fundación Amulén buscamos el desarrollo integral en nuestros proyectos, por eso haremos capacitaciones dinámicas a profesores, apoderados y niños sobre el sistema y la importancia del buen uso del agua. La idea es que  se transformen en guardianes del agua”, agrega la Directora de Proyectos de Amulén, Antonia Rivera.

Esquema de sistema que se instala en casas de Chile, hecho de cañerías, filtros y un estanque de almacenamiento

De México a Chile

Isla Urbana es un proyecto que nació en 2009 en México para aprovechar el agua de lluvia y abastecer a viviendas que no tienen acceso al recurso, entendiendo que la materia prima está ahí, solo hay que saber recolectarla y hacerla segura. En 11 años, esta empresa social ha instalado más de 20.000 sistemas captadores similares a los que traen a Chile, recuperando 815 millones de litros anuales de agua que benefician a más de 122.000 personas.

“Trabajamos para detonar la captación de lluvia como fuente de abastecimiento de agua en viviendas principalmente de escasos recursos, aunque ahora trabajamos para hacerlo de manera general. Brindamos una herramienta tecnológica para que familias con mal acceso al agua se autoabastezcan de forma sostenible y con agua de calidad, porque de la falta de acceso al agua se derivan un montón de carencias más, como problemas económicos, educativos y un desarrollo humano limitado”, explica el Director de Comunicación de Isla Urbana.

Después de operar principalmente en Ciudad de México y sus alrededores, llega el momento de la internacionalización de su trabajo. “Esta será nuestra primera exportación del concepto y la filosofía de la captación de lluvia fuera de México. Y es un acierto entrar a Chile, país con grandes problemas de agua, con sequía en el centro y el norte, y con muy poca infraestructura de abastecimiento de agua en el sur, pero con zonas de alta precipitación que se pueden aprovechar”, finaliza Nabani.

La captación de aguas lluvias es una solución que Isla Urbana ha instalado en ambientes rurales y urbanos de México