Una es de Coyhaique y la otra Rancagua, pero sueñan con lo mismo: empoderarse como jóvenes mujeres y reforzar conocimientos para cuidar mejor el planeta. Por eso decidieron ingresar a la Academia Climática x Tremendas, una iniciativa apoyada por Sprite que está capacitando a 600 niñas de toda América Latina.

La Academia Climáticas x Tremendas ha recibido a niñas y jóvenes de Chile y otros 17 países, dispuestas a hacer un gran equipo de mujeres empoderadas en conocimientos medioambientales. Desde las distintas regiones del país se han sumado chicas que sueñan con concretar proyectos para cuidar el ecosistema de sus ciudades. Tal es el caso de Camila, de Rancagua, y Jesse, de Coyhaique, que conversaron con Journey acerca de la importancia de cuidar el planeta.

Además de los viajes, las películas y tomar fotos, a Jesse Palma le encanta la vida al aire libre. Su relación con el medio ambiente viene de muy pequeña, cuando salía a pasear y disfrutar la naturaleza. “Me encantaba apreciar lo hermoso que puede ser el planeta, además recuerdo que en el colegio teníamos un invernadero, hacíamos compost y eco-ladrillos. Crecí con la idea de que había que cuidar nuestro planeta porque lo estamos destruyendo y es finalmente lo que nos mantiene con vida”, señala.

Es la segunda de tres hermanos y cursa Cuarto Medio en el Liceo San Felipe Benicio de Coyhaique. De su región disfruta que sea una zona llena de reservas, bosques naturales, fauna silvestre, y paisajes lindos, pero asimismo le duele que su ciudad sea una de las más contaminadas de América Latina, según un estudio de la empresa Air Quality Index. Esa fue una de las razones que la motivó a postular a un cupo en Climáticas, donde desde abril se capacitan 600 jóvenes como ella.

“Siempre he tenido la inquietud de hacer algo y no quedarme de brazos cruzados, y cuando supe que iban a formar a niñas para liderar y hacer algo por el cambio climático, no lo pensé dos veces y me inscribí. Estoy muy emocionada de formar parte y empezar a tomar acción de un problema tan importante y que es primordial mitigar y tratar de solucionar”, explica la joven estudiante.

Lo que más llamó la atención de Jesse en las clases en la Academia son las herramientas recibidas para desarrollar proyectos que impacten positivamente al medio ambiente. De hecho, hace rato que le ronda una idea sustentable para aplicar en su comunidad: “Fomentar el reciclaje bajo el principio de las tres erres -reducir, reciclar, reutilizar- como aporte a la economía circular”.

600 niñas de 18 países de América Latina se capacitan en la Academia Climáticas x Tremendas

Camila, una joven ingeniera de Rancagua

Recién titulada de Ingeniería en la Universidad de Chile, a la rancagüina Camila Letelier le costó encontrar su primer trabajo porque se había puesto como meta entrar a una empresa alineada con su mirada medioambiental. “Soy muy tajante en eso y afortunadamente llegué a una empresa que, a nivel corporativo y local, se preocupa del medio ambiente”, dice sobre The Body Shop, la marca de cosmética vegana y cruelty free donde hoy trabaja.

“Es parte de mi rutina pensar en el medio ambiente, es algo que ya está incluido dentro de mi vida, por ejemplo, tengo una vermicompostera donde separo mis residuos orgánicos y también reciclo los inorgánicos; además desde mi cuenta de Instagram comparto muchas de esas cosas y mis amigos me dicen que se motivan”, confiesa la joven profesional, que tiene casi dos mil seguidores en esa red social.

Hace rato que Camila es seguidora de las redes de Tremendas y cuando apareció la convocatoria para la Academia Climáticas se propuso postular y quedó seleccionada. Dice que ha reforzado conocimientos en clases y ha llamado su atención la enorme cantidad de mujeres motivadas por los temas sustentables: “Dentro de la realidad de cada una, todas tenemos la misma visión de lo que es el Cambio Climático y el medio ambiente”.

Junto a las otras jóvenes de los talleres ya se propusieron abordar un proyecto que, desde los conceptos de economía circular, se haga cargo de las externalidades de la industria textil, una de las más contaminantes del mundo. Asimismo, Camila sueña con que su ciudad, Rancagua, se haga cargo de problemas como el creciente parque automotor que inunda las calles y la falta de educación sobre reciclaje.

Camila participa en una de las clases de la Academia Climáticas x Tremendas