Los días 13 y 14 de marzo se realizó en Colombia la “Cumbre Regional sobre Sistemas de Reciclaje Inclusivo en América Latina y el Caribe”.

Cuando no existen organismos formales para hacerse cargo, la propia comunidad comienza a organizarse. Esa parece ser la mejor forma de explicar la aparición de una gran cadena de recicladores que hoy se han transformado en los agentes más importantes en la recolección y separación de residuos.

En palabras simples, como los envases tienen un valor económico, miles de personas desarrollaron capacidades para recolectarlos y revenderlos a la industria Ellos son los llamados Recicladores de Base.

“Esta es una realidad en la mayor parte de nuestra región, y cualquier discusión sobre el futuro del reciclaje, cualquier estrategia que tenga lugar en América Latina, debe considerar la inclusión de estas personas”, explicó Thais Vojvodic, Gerente de Sustentabilidad de Coca-Cola Brasil, en su interevención en la “Cumbre Regional sobre Sistemas de Reciclaje Inclusivo en América Latina y el Caribe”, celebrada en Bogotá, Colombia los días 13 y 14 de marzo.

Diez años después del Primer Congreso Mundial de Recicladores, actores claves de la industria se reunieron para compartir prácticas, enseñanzas y acciones que permitan mejorar la forma de trabajo de los Recicladores de Base. “Para Coca-Cola este es un momento fundamental para discutir el tema, a raíz del anuncio global de un Mundo sin Residuos, que nos plantea el desafío de reciclar cada envase que produzcamos para 2030. Porque, aunque se trata de una estrategia global, necesita planes locales”, destacó Vojvodic.

Y esos planes locales en América Latina, están estrechamente ligados con la Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR), que ya es parte del trabajo por lograr esta ambiciosa meta.

En Bogotá

La Cumbre reunió a quienes lideran estas iniciativas en la región con objetivos claros: fortalecer el reciclaje inclusivo a nivel nacional y regional, crear y fortalecer redes de trabajo en la distintas dimensiones que tiene este tema y establecer una base para la cooperación e intercambio entre los distintos países que con el fin de robustecer la gestión integral de residuos sólidos.

Desde 2011 la IRR ha logrado importantes avances en esta área. Quizás el más importante es la intervención en 17 países de la región para instalar el reciclaje inclusivo, además de varias actividades de intercambio que han permitido formar a más de tres mil recicladores, técnicos y funcionarios municipales. En materia presupuestaria también hay logros que destacar, ya que a través de diferentes fuentes de financiamiento han podido levantar 12 millones de dólares para dar continuidad a su trabajo.

Y como el objetivo final es lograr reducir significativamente los residuos sólidos y darle nueva vida a los empaques y envases, Coca-Cola no podía estar ausente de esta iniciativa, asumiendo la responsabilidad de ayudar a resolver el tema alrededor del mundo. “Ser parte de esta iniciativa muestra nuestro compromiso como Compañía de trabajar con aliados y expertos en temas de sustentabilidad en la búsqueda de soluciones que nos ayuden a contribuir al bienestar de nuestro planeta”, dijo Roberto Mercadé, Presidente de la Unidad de Negocios de Latinoamérica Centro de la Compañía Coca-Cola.

Por lo mismo, no es extraño que lo compromisos adquiridos en este encuentro vayan en la misma dirección que aquellos que se planteó la compañía en esta materia: invertir en el planeta -a través de la recuperación de todos los envases utilizados, recolección de empaques y trabajo por la limpieza del fondo marino- e invertir en empaques, en que se sigue trabajando por lograr que todos sus envases sean 100% reciclables, en la fabricación de botellas con un promedio de 50% de material reciclado y desarrollando nuevos plásticos sobre la base de plantas.