Al negocio de barrio que vayamos, siempre habrá una Coca-Cola fría. Esto es posible gracias a las innovaciones en refrigeración que ha hecho Coca-Cola para que los almaceneros cuenten con coolers modernos, inteligentes y que ahorran electricidad.

Con la llegada de las altas temperaturas, crecen las ganas de refrescarse con una bebida bien helada. Afortunadamente siempre es posible encontrar botellas y latas frescas -ya sea en el supermercado o en el pequeño negocio de barrio- gracias a las inversiones en tecnología de refrigeración que ha hecho Coca-Cola en Chile.

Pero no se trata de cualquier tecnología, sino de una sustentable, que ahorra electricidad y permite cuidar el medio ambiente. Desde hace siete años que Coca-Cola Andina ha puesto a disposición del comercio, coolers eficientes que permiten ahorrar hasta un 30% de energía al cliente.

“Son los clásicos refrigeradores de puerta de vidrio desde donde el cliente saca las bebidas, que tienen distintas capacidades y modelos de una, dos y tres puertas. Usan una tecnología que estudia el comportamiento del cliente, en función de sus horarios de apertura y cierre, para que cuando no lo ocupe, consuma menos energía”, explica Cristian Araya, Jefe de Área de Operaciones de Frío de Coca-Cola Andina.

Son diferentes a los refrigeradores de casa, que deben tener una temperatura constante de día y noche para mantener los alimentos. Los coolers de Coca-Cola, en cambio, están diseñados para ir variando la temperatura a lo largo del día: si un cliente cierra su almacén a las 10 de la noche y abre a las 7 de la mañana, entonces de 11 a 6 el aparato subirá la temperatura para ahorrar energía.

Coca-Cola Andina ha distribuido a lo largo de todo Chile casi 38 mil equipos con esta tecnología eficiente y sólo en 2018 se han comprado más de 14 mil máquinas. “Un 70% de los coolers es entregado en locales de almaceneros de barrio y el resto se reparte entre supermercados, pubs, restaurantes y otro tipo de negocios”, aclara Cristian.

Coolers conectados al teléfono.

Además de ahorrar energía, la tecnología de los coolers de Coca-Cola permite un eficiente control de estado de las máquinas, gracias al monitoreo que los técnicos pueden hacer simplemente a través de su teléfono celular. De hecho, más de 25 mil equipos tienen la capacidad de conectarse a algún smartphone.

“Hace dos años estamos trayendo una tecnología en que los coolers se conectan a los teléfonos inteligentes, a través de bluetooth. Así el técnico puede conectarse y ver las fallas que tiene el equipo, saber también cuántas aperturas de puertas ha tenido o si el aparato está próximo a fallar. Eso nos permite enviar a técnicos de manera preventiva, para impedir que falle”, explica el Jefe de Área de Operaciones de Frío de Coca-Cola Andina.

Y lo mejor de esta tecnología en refrigeración es que -además de cuidar el medio ambiente- el ahorro energético se ve reflejado en las cuentas de luz de los almaceneros y ellos lo agradecen. “Los clientes ya saben que estos equipos consumen menos energía, porque se trata de una tecnología conocida en el mercado”, comenta Cristian Araya.