Cuando tomas una Cola-Cola helada, una botella de agua o un refrescante vaso de jugo, es casi seguro que al momento de disfrutarlos no te imagines todo el trabajo científico que hay detrás de la creación de estos productos. Pero esta instancia previa a que estas marcas lleguen a tus manos es estratégica para una Compañía Integral de Bebidas como Coca-Cola.

Por eso mismo, la Compañía inauguró en septiembre pasado su primer Centro de Innovación en Río de Janeiro, donde un grupo de especialistas ya prueban ingredientes y empaques para nuevos productos o para mejorar los existentes, siempre a partir de las demandas de los consumidores.

Los Centros de Innovación son parte del área de Investigación y Desarrollo (I & D) y hay otros seis alrededor del mundo: el corporativo, en Atlanta, y el resto en México, Europa, China, Japón y en Estados Unidos. Robert Scott, vicepresidente de I & D para América Latina, dice que la idea de tener un centro de innovación en tierras brasileñas -que se suma al ya existente en México- surgió a partir de las gigantescas dimensiones de la región.

Ahora, los investigadores de Río y de México trabajarán en sociedad y atenderán -respectivamente- a los países más al sur o más al norte de América Latina. La iniciativa garantizará una agilidad sin precedentes: los proyectos ganarán entre dos y tres meses de ventaja con la disminución del tiempo de exportación de insumos y muestras.

En el laboratorio de Río trabajan 22 empleados; la mayoría proviene del área de Ingeniería de Alimentos, pero también hay ingenieros químicos, farmacéuticos, químicos y biólogos. “Las instalaciones están abiertas también a investigadores de países vecinos”, explica Deise Garcez, directora del centro.

"Aquí estudiamos propuestas para nuevos productos y empaques que atiendan a las necesidades de nuestros consumidores. Para alcanzar ese objetivo, los proyectos en curso incluyen novedades en diversos envases y categorías de bebidas, para distintas ocasiones de consumos. Un ejemplo: recientemente lanzamos YAS en Brasil, una bebida gasificada refrescante en tres sabores, alto porcentaje de jugo y una fórmula simple. Otro caso, en Argentina, es Cepita del Valle Nutri Frut, un nuevo producto en sachet, con sabor a pera y manzana, 100% fruta, que puede ser consumido como una fruta en cualquier hora del día ", detalla Deise.

El Centro de Innovación se encuentra en Botafogo, y tiene un área de convivencia, además del espacio del laboratorio. En el edificio hay área que posibilita el desarrollo de productos de diversas categorías, involucrando diferentes procesos como tratamiento térmico, gasificación, homogeneización de las bebidas y estudios de estabilidad. Otra ventaja de tener esta instalación en el país es la posibilidad de contacto directo, no sólo con el consumidor, sino también con líderes de otros sectores de la Compañía.

Ahora, los investigadores de Río y de México trabajarán en sociedad, atendiendo respectivamente a los países más al sur o más al norte de América Latina. 

"El equipo del Centro de Innovación en el país podrá unirse a las demás áreas de la empresa, para generar colaboración, inspiración, información sobre innovación y agilidad en el desarrollo de nuevos productos. Con el concepto de co-generación, los ajustes en las fórmulas se irán realizando con interacción entre los equipos, consumidores y socios de negocios ", explica Deise.

Este es el Centro de Innovación de Coca-Cola Brasil: