Todos los años desde 2004, una gran cantidad de personas asisten al Stradbally Hall en County Laois, Irlanda, para disfrutar de un fin de semana de música, arte y baile. Pero en la última edición, junto con los organizadores del festival, Coca-Cola quiso que los asistentes se fueran con un recuerdo especial.

Para lograrlo, se asoció con varios artistas para crear un impresionante jardín de botellas recicladas en el centro del lugar. Su objetivo era alentar a los asistentes al festival a pensar sobre el impacto de Electric Picnic en el medioambiente y ayudarlos a contribuir a la búsqueda de la sustentabilidad.

Los talentosos artistas reutilizaron los desechos recolectados en puntos de reciclaje, transformándolos en artículos decorativos. Y los resultados fueron increíbles, porque además los elementos formaban un enorme logo de Electric Picnic, que se veía aún más mágico de noche.