El camino de un emprendedor ya es desafiante en tiempos normales, por lo que ahora, con la crisis causada por la pandemia del Covid-19, las cosas se han puesto más difíciles. ¿Cómo reinventarse en el actual escenario? Journey conversó con la Directora de Start-Up Chile, la aceleradora de negocios de Corfo.

Las crisis agudizan el ingenio. En medio de la cuarentena por la emergencia sanitaria que atraviesa el mundo, los comerciantes chilenos han tenido que improvisar formas de sobrevivir. Bares y restaurantes que concentran sus energías en los servicios de delivery o tiendas que rifan productos son algunos de los ejemplos de lucha por mantenerse a flote en un escenario crítico, donde muchos no han tenido otra opción que bajar la cortina.

La Organización Mundial del Comercio estima que en 2020 la actividad comercial podría llegar a desplomarse en un 32%; en Chile, en tanto, la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) calcula que la crisis -en caso de prolongarse hasta el invierno- podría costar un millón de empleos pyme. Esas proyecciones han llevado al Gobierno a anunciar un plan económico de emergencia enfocado en los más vulnerables y en potenciar créditos con garantía estatal.

Pero hay negocios que durante la cuarentena han sido esenciales para cubrir las necesidades de la población: los almacenes de barrio, que han seguido brindando sus servicios pese a las dificultades para abastecerse o protegerse del contagio. “Son emprendedores que no han parado y han permitido que nuestra sociedad siga teniendo un cierto nivel de regularidad”, comenta María de los Ángeles Romo, Directora Ejecutiva de Start-Up Chile.

Start-Up Chile es un programa de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) que fue concebido como una aceleradora de negocios para apoyar emprendimientos innovadores. De esta forma, actualmente, su preocupación se centra en reforzar herramientas como la creatividad y el uso de la tecnología para que los negocios resuelvan los problemas que se les presentan.

María de los Ángeles Romo, Directora Ejecutiva de Start-Up Chile

En el marco de la pandemia, los emprendedores se han visto obligados a cuestionar su modelo de negocio, explica Marías de los Ángeles: “Una tienda que vende lanas o productos alimenticios, hoy tendrá que repensar cómo llegar al consumidor final. La crisis afecta a todos: a las pymes más tradicionales, a las empresas que están en estado incipiente de desarrollo e incluso a las empresas más consolidadas; pero afecta sobre todo a las empresas que no están digitalizadas”.

Un mundo digital: una necesidad, no un lujo

En Start-Up Chile tienen claro que el camino de las pyme hacia el mundo digital implica repensar toda su cadena de valor. No es solo cuestión de digitalizar el canal de venta, sino todos los elementos que antes se hacían de forma física, desde el manejo de los inventarios y la relación con los recursos humanos hasta la contabilidad, entre otros. Mientras que para algunos negocios será más relevante digitalizar la posibilidad de pedir el servicio de delivery, para otros será más importante la estrategia de venta.

“Pero no solo se trata de tener mayor presencia en redes sociales: puedes tener una presencia increíble en redes y empezar a tener un flujo brutal de nuevos clientes, pero ahí darte cuenta que tu empresa no estaba preparada para hacer el delivery, ni para el inventario, ni para los nuevos métodos de pago. Por eso, cada eslabón de la cadena de valor es clave para mantener el negocio equilibrado. Si no empezamos a hacer las cosas de una manera diferente, más colaborativa y sumando tecnología e innovación a nuestros propios modelos de negocios, incluso los negocios más consolidados corren el riesgo de desaparecer”, advierte María de los Ángeles.

En el caso de los almaceneros, por ejemplo, ya está disponible en Chile Wabi, una plataforma digital mediante la cual los negocios de barrio pueden recibir pedidos online y organizar sus despachos. Para más información sólo hay que visitar YomecuidoconWabi.