Unos cinco mil estudiantes de la Universidad del Desarrollo se vieron enfrentados a desafíos concretos del mundo laboral durante la “Semana I”, una invitación a innovar y trabajar de manera interdisciplinaria, en contacto con empresas y organizaciones reales.

La casa de estudios detuvo sus actividades durante tres días y motivó a jóvenes de todas las carreras a inscribirse en grupos de trabajo y a asumir tareas diversas y complejas con la ayuda de un tutor. Este año fueron más de 60 las entidades externas que se encargaron de diseñar e implementar los desafíos, entre ellas Coca-Cola.

Fueron 270 los desafíos que propusieron las diversas organizaciones, entre las que estuvieron también Cencosud, Carozzi, Agrosuper, Techo, Hogar de Cristo, Municipalidad de Renca y Hospital Padre Hurtado, entre otras. “La Semana I es un cable a tierra, porque los alumnos están trabajando en una organización o en la calle, con gente real, analizando un problema con toda la complejidad que ello implica y tratando de proponer en tres días una solución también real”, explica el vicerrector de Innovación y Desarrollo de la UDD, Daniel Contesse,

“Un abogado, por ejemplo, además de ser bueno en su área debe tener una serie de otras competencias y habilidades que le faciliten la inserción en el mundo laboral o en el desarrollo de emprendimientos”, explica Daniel, a propósito de los desafíos que fueron diseñados para que los jóvenes trabajaran con compañeros de otras carreras y ejercitaran competencias distintas a las habituales.

El encuentro universitario no fue concebido como una competencia entre compañeros, destaca el vicerrector, sino más bien como “un pequeño ejercicio sobre lo que significa tener un jefe, entender bien o mal lo que él quiere, además de enfrentar la exigencia de obtener un resultado y defenderlo”.

Trabajar en Coca-Cola

Coca-Cola Andina diseñó dos desafíos diferentes para los estudiantes de la Universidad del Desarrollo que tuvieron la oportunidad de trabajar directamente en la planta ubicada en Renca, donde ejercitaron habilidades relacionadas con temas de innovación, productividad, tecnología y sustentabilidad.

Una de las tareas a las que se enfrentó a los universitarios tuvo que ver con generar un plan de mejoras en la productividad del proceso de Logística Reversa, que es el que ocurre cuando los envases retornables vuelven a la planta, para así maximizar la cantidad de botellas procesadas en un turno.

Alumnas de la UDD en Coca-Cola Andina

El otro desafío consistió en que los jóvenes propusieran soluciones digitales para mejorar los indicadores de sustentabilidad de la empresa y aumentar las ventas a través de canales digitales, considerando que la digitalización es un imperativo que involucra de manera transversal a Coca-Cola Company.

“Estamos muy agradecidos de que empresas como Coca-Cola esté disponibles para interactuar con la educación superior y contribuir en la formación de mejores profesionales, porque sin duda el aporte más importante de todo fue el valor que se le da al proceso formativo de nuestros alumnos”, concluyó el vicerrector.