El Gerente General de Coca-Cola del Valle New Ventures, Fernando Jaña, explica cómo la compañía se preparó para el lanzamiento de la línea aséptica de llenado de los néctares Andina del Valle. La nueva tecnología, que reduce un 40% del plástico en los envases, fue recientemente inaugurada en Renca con la presencia del ministro de Economía, José Ramón Valente.

La innovación es clave para Coca-Cola, cuyo modelo de negocios busca crear productos cada vez más amigables con el planeta. De ahí la importancia de la recién inaugurada línea de envasado Apet, con instalaciones de vanguardia mundial que aumentarán en un 25% la capacidad productiva en planta y producirán un néctar más natural, en una botella más liviana con un 40% menos de plástico. Este tipo de iniciativas refuerzan el compromiso de Un Mundo sin Residuos, en el que Coca-Cola trabaja intensamente para, en 2030, ser capaz de recuperar todos los envases que comercializa.

El gerente general de Coca-Cola del Valle New Ventures, Fernando Jaña, junto con los distintos equipos del Sistema Coca-Cola, ha liderado el desarrollo de esta pionera tecnología en el país, que marca un hito en el mercado de las bebidas por tratarse de “la línea aséptica más grande de Latinoamérica y la más moderna de la industria en la región”.

¿Qué significa que la nueva línea sea “aséptica”?

Lo aséptico está relacionado con que la línea es prácticamente una clínica, donde varios procesos se manejan en espacios cerrados y controlados. De hecho, hay secciones completas que están absolutamente aisladas de las personas. Eso permite envasar el jugo en frío, para que mantenga de mejor manera el sabor, color y atributos de la fruta -como nutrientes y vitaminas- sin necesidad de incluir preservantes.

¿Qué preparación recibió el personal que opera con esta tecnología?

La gente que opera la línea viajó a capacitarse a Rumania y Alemania. Ahí aprendieron cómo operar las máquinas, que son de altísima tecnología digital y muy delicadas de manejar, porque requieren de estándares de calidad y capacitaciones específicas. No cualquiera puede operar esta línea.

¿Cómo vivieron este desafío? 

Para la gente que se capacitó es un crecimiento grande, porque estamos hablando de otros perfiles laborales, de gente mucho más preparada con conocimientos que son más de la era digital que de la mecánica. Todo está más ligado al manejo de indicadores, al muestreo de productos o al testeo de la línea, que al manejo de tuercas.

¿Cómo han sido los primeros meses de operación de la nueva línea Apet?

Hemos tenido muy buenos resultados desde el lanzamiento de los nuevos jugos Andina del Valle a mediados de año y el cambio ha sido muy bien recibido por el consumidor. A la gente le gusta porque es más natural y rico, lo que ha despertado el interés del canal tradicional (almacenes y botillerías) como también de los supermercados.

¿Esperan que esto impacte en el volumen de ventas de néctares Andina del Valle?

Nosotros estimamos que el volumen de ventas crecerá, porque esta propuesta va de la mano de lo que esperan los consumidores. Adicionalmente, el producto es más amigable con el medio ambiente, pues utiliza un 40% menos de plástico, además de reducir el uso de CO2, agua y energía eléctrica.

¿Qué significa esta inversión para Coca-Cola?

La categoría de néctar no había tenido mucha innovación hace varios años y el consumidor en Chile lo solicitaba cada vez más. Estamos respondiendo a una tendencia que ya está instalada en nuestro país y que el consumidor busca: productos que ofrecen un sabor superior, en un empaque estéticamente mejor y con el valor de ser sustentable. Así, el sistema Coca-Cola se pone a la vanguardia del mercado de jugos con esta inversión, poniendo a disposición de los consumidores una tecnología de última generación y fortaleciéndonos como compañía total de bebidas, que ofrece opciones para satisfacer todas las necesidades y preferencias de las personas.

¿Y para Chile?

Para el país esta inauguración representa un hito tecnológico. La presencia en la inauguración de la planta del ministro de Economía, José Ramón Valente, fue una muestra de la confianza depositada en el Sistema Coca-Cola. El consumidor y el gobierno han entendido que somos coherentes entre lo que decimos y lo que hacemos, lo que nos llena de orgullo y optimismo, porque esta apuesta nos posiciona como líderes en tecnología de jugos en Latinoamérica.