¿Alguna vez han tenido uno de esos momentos en los que su vida cambia repentinamente? El fotógrafo Joel Robison, tuvo uno de esos momentos. Y Coca-Cola fue protagonista. Este es su relato:

“Cuando comencé a tomar fotos no tenía idea de lo que estaba haciendo, pero sabía que la única forma de aprender era tomando fotos todos los días. Pero además de la técnica quería hacer crecer mi habilidad. Encontré algunos grupos en Flickr que eran perfectos para eso, ya que todos los días, alguien elegía un tema y podía enviar una foto, lo que me ayudó mucho a reducir mis ideas y desarrollar mi creatividad.

Un día de enero de 2010, el tema del día fue Coca-Cola, una de mis marcas favoritas. Yo vivía en Columbia y hacía frío. Mis ideas se limitaron a usar las enormes profundidades de nieve que había afuera y decidí poner unas botellas en la nieve y hacer mi propio anuncio. Lo publiqué, algunas personas comentaron. Y eso fue todo.

Casi dos años después, las cosas cambiaron repentinamente. Un fotógrafo de Coca-Cola encontró mi imagen y se la pasó al equipo de redes sociales, quienes me preguntaron si podían tuitearla… ¡Yo estaba en la luna!

Y aunque pensé que la historia llegaba hasta ahí, me equivoqué. Unos días después me ofrecieron la oportunidad de monitorear la presencia en línea de la Compañía en Flickr. Pasé más de un año creando una serie de imágenes basadas en temas y palabras asociadas a la marca y alentando a otros fanáticos a publicar su contenido. No solo era una oportunidad para trabajar con una de las marcas más grandes del mundo, sino que también de extender mi estilo a la visión de una marca.

Al final de este contrato, visité la sede de Coca-Cola en Atlanta. Fue un poco como estar en la película “Charlie y la Fábrica de Chocolates”. Me hicieron recorridos, muestras, regalos y la oportunidad de sentarme en la silla del CEO...  me fui sintiéndome feliz por la oportunidad.

Pero la vida me tenía preparada otra sorpresa. Unos meses después me ofrecieron la oportunidad de unirme al Trophy Tour de la Copa del Mundo de la FIFA 2014 como el fotógrafo principal y la voz de las redes sociales, uno de los proyectos de publicidad más grandes de Coca-Cola. De un minuto a otro mi historia se convirtió en una historia que contar y me encontré dando entrevistas a medios de todo el mundo.

Visité 85 países en nueve meses. Tomé fotos de Presidentes, Realeza, héroes deportivos, caminé por las calles de países que apenas había escuchado y tomé más fotos de las que había tomado en toda mi vida.

Ese viaje cambió mi vida. No sólo por los lugares que conocí y la experiencia que gané en mi trabajo, sino porque me dio la confianza para decidir que el arte y la fotografía eran mi vida. A los 29 años, cuando otras personas de mi edad compraban casas, se casaban y se establecían, yo había renunciado a mi trabajo, había terminado una larga relación y había eliminado casi todas mis pertenencias. En ese viaje decidí cambiarme de país y ahora me dedicó tiempo completo al arte. Este trabajo me dio la oportunidad de perseguir mi pasión”.