Los hábitos del consumidor evolucionan y eso exige a las empresas cambiar la lupa con la que miran los desafíos diarios de su negocio. En Coca-Cola Andina saben que innovar es clave y, por lo mismo, la embotelladora volvió a ser reconocida este año dentro del ranking Best Place To Innovate.

Journey Chile.-

Para innovar con éxito no basta crear un departamento encargado del asunto y olvidarse: hay que contagiar a todos los integrantes de la empresa para que, día a día, exploren formas creativas de hacer las cosas. Así lo han entendido en Coca-Cola Andina, donde ese gen innovador ha sido un motor clave.

La empresa sigue consolidándose en el selecto grupo de las 20 compañías más innovadoras de Chile, según el recientemente divulgado Ranking Best Place To Innovate. El vocero del premio, Willem F. Schol, destaca que “la innovación no se compra ni se desea, sino que debe estarse constantemente midiéndola, porque para ser innovador hay que recorrer un camino”.

Journey conversó sobre ese camino con José Luis Solorzano, Gerente General de Coca-Cola Andina, después de la ceremonia en la que se entregó la distinción a la compañía por sus diversas acciones innovadoras, realizada en la Universidad Adolfo Ibáñez.

¿Cómo reciben este reconocimiento?

Es un orgullo porque el premio involucra la percepción de clientes, proveedores y gente que, en general, trabaja con nosotros. Es bueno que nos vean como una plataforma que permite la innovación y el trabajo en equipo, porque creamos redes de confianza para hacer innovación, para equivocarse, aprender de los errores y seguir adelante.

¿Cuál es la clave para ser innovadores?

Hace tiempo venimos diciendo que, si bien existe un equipo de innovación, ésta debe venir de toda la empresa. Hay un equipo que se encarga de movilizar al resto para invitarlo a generar nuevas formas de pensar el negocio, nuevas miradas para enfrentar los problemas y derribar paradigmas.

¿Por qué es importante cambiar, incluso cuando las cosas están saliendo bien?

Para empresas como Coca-Cola, con casi 130 años, y Andina, con más de 70, no es fácil innovar cuando vas en un camino de éxito de tanto tiempo. Con tantos logros, cuesta movilizar a una organización acostumbrada a hacer las cosas de cierta forma, que efectivamente funciona. Pero igual hay que innovar, porque el consumidor está cambiando y, por lo tanto, también lo que ellos esperan de ti. No sólo hay que preocuparse de las categorías de productos que ya tenemos, sino de las del futuro.

¿Cómo beneficia la innovación a los consumidores de Coca-Cola?

Los beneficios son múltiples para la comunidad: en el área de la sustentabilidad, por ejemplo. Venimos trabajando innovaciones en materia de empaques con todo el Sistema Coca-Cola, para reducir los residuos que van al medioambiente. Certificamos además nuestros centros de distribución como lugares “cero residuos”, porque nos hacemos cargo de la basura para mitigar la huella de nuestros productos.

Avances que las empresas chilenas deberán exhibir en medio de la COP...

Claro. En diciembre, Chile estará bajo una lupa gigante y nos mirarán medioambientalistas, autoridades y gestores del cambio en general. Nos preocupa propiciar la retornabilidad, no sólo por ser productos más económicos, sino porque son sustentables. Seguiremos trabajando en reducir la cantidad de plástico en los productos y que nuestros envases puedan recolectarse, segregarse y después valorizarse, como exige la Ley REP.