Ponerle freno al plástico de un solo uso depende de nosotros. Por eso la campaña “Circula el Plástico” del Pacto Chileno de los Plásticos se tomó la fonda de la medialuna de Santa Filomena, en Colina, para concientizar sobre los vasos desechables que abundan en fiestas patrias. En un stand móvil se regalaron miles de vasos reutilizables, precisamente para hacer la celebración más limpia y sustentable.

El sol pegaba fuerte, la fonda recién abría sus puertas y la fila de personas ya se extendía por varias cuadras. Se sentía el entusiasmo de las familias completas que esperaban el ingreso al “almuerzo en honor a la patria” con que la Municipalidad de Colina daría por inaugurada la fiesta dieciochera en la medialuna del sector de Santa Filomena.

El alcalde Mario Olavarría, anfitrión principal del evento, se paseaba entre niños que corrían acalorados y huasos de chupalla que lo saludaban sonrientes. Minutos después, saludaba a los vecinos por micrófono desde el podio principal y advertía a los fonderos que en sus stands habría un contenedor amarillo para depositar el reciclaje.

“Ahí deben poner el reciclaje porque estamos comprometidos con el medio ambiente en estas fiestas patrias. Además, si se saben las tres erres, podrán ganarse un vaso reutilizable”, anunciaba el edil, mientras señalaba el furgón de la campaña “Circula el Plástico”, que durante todas las fiestas estuvo estacionado al ingreso de la fonda, entregando eco-vasos para evitar el uso de desechables.

La iniciativa de llevar la cultura del vaso reutilizable al epicentro del dieciocho para concientizar sobre el uso eficiente del plástico, la lideró Fundación Chile, en su rol coordinador del Pacto de los Plásticos de Chile, iniciativa que integran varias empresas, entre ellas Coca-Cola. Uno de los pilares del pacto multisectorial propone precisamente eliminar los envases de plástico innecesarios y problemáticos de un solo uso, como el típico vaso del terremoto o el de la bebida en las fondas.

Por eso la idea fue instalar un atractivo furgón donde jóvenes monitores regalaran vasos cómodos y de atractivo diseño, que sirvieran durante todos los días de fiestas patrias. Grandes y chicos hicieron fila para llevarse su vaso, porque había tres formas de hacerlo: participando de una trivia de preguntas, subiendo una foto a las redes con el hashtag #CirculaElPLástico o devolviendo el vaso plástico que le habían dado en la fonda, a cambio del nuevo.

Con el paso de las horas, los eco-vasos se habían vuelto la debilidad de la concurrencia y proliferaban entre las mesas adornadas de la picada “El pescado con espuelas” o en las bandejas con refrescos del local “El perro guatón”. Así, Colina -comuna huasa de la provincia de Chacabuco- vivió la alegría del dieciocho, cuidando a la vez el planeta.