Entre los diferentes tipos de materiales que recuperan los recicladores, el plástico PET -presente en botellas de aguas, jugo y bebida- es el recurso mejor vendido. Conversamos con Soledad Mella, del Movimiento Nacional de Recicladores de Base, para entender por qué.

Si hay algo que caracteriza a los recicladores de base es su paciencia para separar los residuos. Soledad Mella, dirigente del Movimiento Nacional de Recicladores de Base es tajante al señalar que “los residuos sin recicladores se convierten en basura. Son ellos quienes tienen el conocimiento, la expertise y las capacidades para separar los residuos uno a uno y transformarlos en material valorizado que puede meterse de nuevo al mercado como materia prima”.

Separar los residuos es clave no solo para discriminar los materiales limpios de los sucios, o para desechar los que no tengan reciclabilidad, sino además porque hoy existen materiales que tienen una comercialización sostenible y otros que directamente no son rentables. Hasta hace pocos años, la celulosa, la chatarra y el vidrio eran los residuos que dejaban los mejores ingresos por venta, pero hoy ya no son tan atractivos.

Por ese motivo, los recicladores se concentran en los materiales que tienen un mejor precio de compra y buenas perspectivas de crecimiento en la cadena de reciclaje, como el tereftalato de polietileno, más conocido como plástico PET.

Este material -presente en botellas de bebidas, aguas y jugos- puede llegar a representar cerca del 70% de los ingresos que recibe un reciclador de base; es decir, ningún otro material le compite en importancia y por ende ha empujado a que en el rubro hayan comenzado a especializarse en ese tipo de plástico. Las perspectivas de crecimiento de sus tasas de recolección también son positivas, considerando las metas que impone la Ley REP de aumentar su reciclaje, que hoy es de apenas un 8 por ciento.

“Para nosotros no hay plástico más importante que el PET de la botella de bebida o de jugo. Ese material es el sustento de nuestro hogar y esa realidad se explica porque es el único material que se está pagando de buena forma”, dice la dirigenta del Movimiento Nacional de Recicladores de Base. El desafío está en cómo los recicladores -que tienen presencia en todo Chile y gran capacidad de recolección- van superando temas como la falta de infraestructura y de recursos para hacerse cargo del PET de manera competitiva.

Recicladores y el Pacto de los Plásticos

El Pacto Chileno de los Plásticos inició el 2020 presentando su hoja de ruta, donde se trazaron 18 tareas para combatir la contaminación generada por desechos de ese material. En el evento realizado en la Fundación Chile, los recicladores -pieza clave e histórica de la gestión de residuos- insistieron en la importancia de que no se los deje afuera de los nuevos modelos de recolección.

En esa tribuna -y frente a autoridades y empresarios- Soledad Mella habló con la fuerza y convicción que la caracteriza: “Somos 60 mil recicladores en Chile y el 60% son mujeres, por eso tenemos mucho que decir y hacer en este sistema nuevo de gestión de residuos en Chile. Somos pioneros en reciclaje, porque antes de que se le ocurriera reciclar a todo el mundo, nosotros ya andábamos en la calle recolectando materiales”.

Los recicladores no quieren quedarse atrás y decidieron incluso aceptar los desafíos de formalización de la Ley REP, para lo cual ya han certificado a cerca de 1.400 miembros del movimiento, con la idea que adquieran las herramientas necesarias para instalarse de forma competitiva en el mercado del reciclaje. “Eliminar los plásticos no es la solución, la solución es fomentar el reciclaje y hacernos cargo de la Ley que ya promulgaron, de ahí corresponderá ir viendo cómo somos capaces de capturar todo ese material que anda botado en la calle”, finalizó Soledad.