Ana Luisa es madre de tres hijos y una reconocida recicladora de base que recorre las calles de Maipú en su vieja camioneta. Aunque la pandemia cambió todo su esquema de trabajo, ella no ha perdido la sonrisa ni las ganas de salir a ejercer un oficio que aprendió de su abuela.

En la página de Facebook de la agrupación de recicladores “Los Luchadores” puede verse el anuncio que detalla los días y horarios de los operativos de reciclaje en la comuna de Maipú. La publicación tiene fecha de marzo y fue la última vez que convocó a la actividad, justo antes de que la pandemia obligara al confinamiento preventivo que impactó, entre otras cosas, sobre el reciclaje.

“El coronavirus nos cambió totalmente el sistema de trabajo: si antes reciclábamos 100, ya vamos en menos de 50”, explica Ana Luisa Jaque, una de las integrantes de la agrupación maipucina y dirigente de la Asociación de Recicladores de Chile.

Todos en la zona conocen a Ana Luisa. La identifican por su energía contagiosa cuando recorre la Villa Los Héroes en su camioneta, en la que traslada los reciclables que a veces acopia en el mismo patio de su casa. Ahí separa los materiales que se van al punto limpio y los que le sirven para vender el fin de semana en la feria.

Muchas cosas cambiaron desde la llegada de la pandemia para recicladores como Ana Luisa. En su caso, no solo porque disminuyó drásticamente el reciclaje, sino también porque la antigüedad de su camioneta le pasó la cuenta y el motor dejó de funcionar.

Pese a los desafíos, los recicladores de Chile se las ingenian para salir adelante. Por eso, rápidamente Ana Luisa consiguió un triciclo, convencida de que dejar de trabajar no era una opción: “Pese a la pandemia, el reciclador sigue saliendo a trabajar, con hartas precauciones como guantes, mascarillas, cloro y alcohol gel. Hay que dar la pelea, día a día”.

Se estima que en Chile son cerca de 60.000 los recicladores activos y al menos un 80% se vio perjudicado con la baja del reciclaje producto del confinamiento por razones sanitarias. Para apoyarlos ante los nuevos desafíos, Coca-Cola Chile y Corporación Cultiva entregaron cajas con insumos de primera necesidad a 1.200 recicladores de todo el país, entre los que se encuentra Ana Luisa.

Abuela y nieta recicladoras

En Chile, el 60% de quienes reciclan son mujeres jefas de hogar y la historia de Ana Luisa es reflejo de esa realidad, porque ella es el pilar económico de una casa con tres hijos, además de una pequeña nieta. Lleva 18 años dedicada a este oficio que heredó de su abuela, también recicladora. Dice que de ella aprendió a reconocer los materiales y a desarrollar su propia consciencia ambiental.

“Soy recicladora primero por mi abuela y segundo por necesidad; es la necesidad la que nos lleva a casi todos los recicladores a estar en este rubro. Con mi abuelita yo salía a recorrer las calles para reciclar y de ella aprendí a amar esta labor, porque es nuestro sustento día a día y porque ayuda a que el planeta se vaya limpiando”, dice la recolectora de Maipú.

Ana Luisa no pierde el entusiasmo hacia el futuro, a pesar de la temporada difícil que a muchos compañeros de su asociación les ha tocado enfrentar. “Cuando esto termine queremos retomar la vida, porque ha sido como estar en una película de terror; además esperamos levantar más el reciclaje, porque nosotros como recicladores vamos a seguir dando la pelea”, finaliza.

La Corporación Cultiva hizo entrega de una caja de ayuda a Ana Luisa Jaque