Desde 2007 que Powerade se encarga de la hidratación de los corredores del Running Tour de Brooks. En la última corrida 10k, que se tomó las calles de Vitacura, fueron cerca de 5 mil los participantes, en un evento familiar que cada vez cuenta con más mujeres inscritas

Después de precalentar con elongación y baile entretenido en el Centro Cívico de Vitacura, los corredores con camiseta celeste comenzaron el momento del encajonamiento, a minutos de iniciarse la segunda fecha del Running Tour de Brooks, un recorrido de 10 kilómetros que cruzó ida y vuelta las avenidas Bicentenario y Escrivá de Balaguer.

Fueron cerca de 5 mil los corredores inscritos para la corrida número 63 de la marca, en un circuito 10k que lleva 13 años instalando la cultura deportiva en las familias. El 55% de los inscritos fueron mujeres, una tendencia cada vez más marcada en el ambiente runner. También se vieron padres con coches de guagua y personas con capacidades diferentes.

Tras la largada, los corredores de todas las edades iniciaron el recorrido entre los infaltables disfrazados de siempre, que ponen la cuota graciosa en una mañana de rigor deportivo, y otros más osados que corrieron cargando un parlante, para musicalizar el recorrido con los éxitos bailables del momento.

Después de media hora de ruta en medio de un agradable clima templado, comenzaron a cruzar la meta los punteros, coronando así una mañana de sonrisas y buena energía, donde abundaron los abrazos, las selfies y los rápidos posteos en redes sociales.

Los tres corredores con mejor velocidad fueron Rodrigo Machado Hamilton, que llegó a la meta en 32 minutos con 10 segundos; Nicolás Paredes Cartes, que demoró 13 segundos más que el primer lugar; y Diego Jofré Aguilera, que completó 33 minutos y 57 segundos.

La importancia de hidratarse

“¡Atención los que ya llegaron a la meta, que la zona de hidratación los está esperando!”, alertaba por micrófono el locutor oficial de la carrera, mientras los corredores se quitaban el chip marcador y se reponían del cansancio de los 10 kilómetros.

Desde 2007 que Powerade, la bebida isotónica de Coca-Cola, apoya las corridas Brooks, con hidratación para los runners. En esta oportunidad, la marca instaló cómodas estaciones de hidratación en la zona de calentamiento, en la mitad de la ruta y después de la meta.

“La gente cada vez toma más consciencia de que debe hidratarse antes, durante y después de correr. En esta carrera la hidratación es fundamental tanto en la partida, como en el kilómetro cinco y en la llegada, porque sin hidratación es difícil llegar bien o hacerlo sin lesiones”, explica Marcelo Kaplún, gerente de Brooks y vocero de la corrida.

Marcelo celebra el gran crecimiento que ha tenido el evento deportivo en la última década, fiel reflejo de que la cultura runner se instaló en la vida familiar de los chilenos: “En 2007, cuando recién partió el circuito, eran apenas 500 corredores y había que pedir por favor que vinieran a correr. Hoy los cupos se agotan en pocas semanas, lo que nos pone muy contentos, porque eso es bueno para el deporte y el país”.