El pasado 1 de marzo recicladoras de base llegaron entusiastas desde distintos rincones del país, a marchar hasta el Palacio de La Moneda, en el Día Mundial del Reciclador de Base. El cansancio tras el largo viaje de muchos no importó, pues el motivo era relevante: celebrar con una caravana y reforzar la importancia de su rol en la cadena de revalorización de los residuos.