Una emprendedora de tomo y lomo, esforzada y rápida aprendiz. Esa es la imagen que proyecta Pamela Corvacho, ariqueña de 30 años y separada hace siete, madre de dos niñas y dueña del carro Coca-Cola que se ubica en la esquina de las calles Bilbao con Argentina, a metros de la planta de Coca-Cola Embonor de la XV región.

Antes de ser dueña de su propio negocio, Pamela estudió obstetricia durante tres años, pero tuvo que congelar la carrera para no retomarla nunca más. “Fue un momento súper difícil porque murió mi mamá, mi papá rehizo su vida, quedé embarazada y al tiempo me separé. Hoy mis hijas tienen siete y 11 años, pero cuando comencé con el carro tenían dos y seis”, cuenta Pamela.

En 2012, Coca-Cola Embonor Arica incentivó a emprendedoras a través de la entrega de carros para vender bebidas y algún tipo de comida. Un trabajo en conjunto con la Municipalidad y la  Dirección de Desarrollo Comunitario, quienes brindaron a la Compañía un listado de todas las mujeres con alto riesgo social y que estaban en su plan de trabajo. Pamela era uno de los nombres de esa lista.

De los 23 negocios que se facilitaron, actualmente hay 19 activos. Pamela comenzó en el centro, pero hoy está ubicada en un sector 100% industrial, donde los camiones entran y salen a diario. “En un momento pensé en retirarme, pero un amigo me dijo que Coca-Cola me podía ayudar, porque si me instalaba afuera de Embonor, ellos me podrían cuidar el carro. Me arriesgué y me instalé gracias a un permiso de reubicación. Así, llegué a la esquina de Bilbao con Argentina, a metros de la embotelladora”, recuerda contenta.

El kiosko de Pamela, ubicado en plena zona industrial.

Embonor Arica, además de liderar el proyecto, capacitó con cursos de marketing, manipulación de alimentos y administración. “Para seguir en el proceso, ellas tenían que cumplir con tiempos y responsabilidades. Un supervisor las fiscalizaba diariamente para ver si cumplían. Parte del proyecto es generar la imagen a través de la marca. Por eso le pasamos sillas, mesas y toldos”, explica José Iribarren, Gerente de Mercado de Coca-Cola Embonor Arica. A Pamela le empezó a ir tan bien que devolvió el pequeño carro a Coca-Cola Embonor para comprarse uno más grande, sin dejar de recibir el apoyo de la Compañía en lo relacionado con la imagen del negocio.

De lunes a viernes, desde las nueve de la mañana hasta las cinco de la tarde, vende hot dogs, hamburguesas, desayunos y bebidas Coca-Cola. “Dejo a mis hijas en el colegio, voy al Terminal Agropecuario a comprar carne, pan y todo lo que necesito para el día y me voy al carro”, relata. Calculando los costos, se dio cuenta de que con lo que gastaba en transporte, podía pagar en cuotas un auto propio. Y lo hizo. El éxito de su negocio le permitió también dar trabajo. Hoy cuenta con dos ayudantes para poder atender de forma rápida y efectiva a sus clientes.

“Pamela se compró un vehículo porque entendió que andar a pie la limitaba. Les da trabajo a dos personas y reinventó el popular “As”, una opción similar al hot dog pero con carne, porque entendió que debía tener opciones diferentes para no aburrir a sus clientes… No mucha gente que tiene este tipo de negocios se maneja así; ella aplica todo lo que aprendió”, destaca Iribarren.